La Opinión.
El presidente Donald Trump pidió a la Corte de Distrito Sur de Florida desestimar la demanda de $10 mil millones de dólares contra el IRS.
El documento enviado a la corte, que especifica también como demandantes a hijos del presidente Donald J. Trump Jr., Eric Trump, así como la Trump Organization, LLC.
“Por medio de sus abogados abajo firmantes, notifican el desistimiento voluntario de esta demanda con carácter definitivo”, dice el documento judicial.
El presidente Trump ha enfrentado críticas por la demanda que buscaba el pago multimillonario a costa de los impuestos de estadounidenses.
El mandatario acusó a la Oficina de Impuestos (IRS) de afectaciones por la filtración de su reporte de impuestos, lo que llevó a un contratista a prisión, mientras el Departamento del Tesoro canceló sus contratos con la empresa que empleaba al responsable de la filtración.
Los abogados del presidente y sus familia, Alejandro Brito y Daniel Z. Epstein, señalaron que incluso el tribunal no necesita tomar alguna acción adicional, debido al retiro voluntario de la demanda.
“La acción finaliza al presentarse la demanda, y ‘[n]o se requiere ninguna orden del tribunal de distrito para hacer efectiva la desestimación’. Tras la presentación de esta Notificación, no procede ningún análisis judicial”, señala el documento judicial.
El retiro de la demanda ocurrió a pocas horas de que el Departamento de Justicia anunció un “fondo contra convertir en un arma” los procesos judiciales, como parte de un acuerdo con Trump.
En un comunicado, el Departamento liderado por el fiscal general Todd Blanche –exabogado personal de Trump– menciona el acuerdo con el presidente y sus hijos Trump Jr., Eric y la Trump Organization, LLC.
“La maquinaria gubernamental jamás debe utilizarse como arma contra ningún ciudadano estadounidense, y la intención de este Departamento es reparar los errores cometidos anteriormente y garantizar que esto no vuelva a suceder”, declaró Blanche. “Como parte de este acuerdo, estamos estableciendo un proceso legal para que las víctimas de la instrumentalización de la legislación puedan ser escuchadas y obtener reparación”.
Una demanda inusual.
El proceso legal iniciado por el presidente Trump fue inusual, sin precedente, que un mandatario demande a una institución a su cargo.
Tras la demanda presentada en enero de este año, Amy Hanauer, directora ejecutiva del Instituto de Impuestos y Política Económica, reconoció que la filtración de la información de impuestos fue ilegal, pero permitió conocer cómo el presidente Trump no pagó impuestos.
“Según las leyes diseñadas para proteger a los ricos del escrutinio público, dicha filtración fue ilegal, pero reveló información que los estadounidenses merecían conocer”, dijo Hanauer. “Confirmó nuestros peores temores sobre un sistema tributario que a menudo permite que las personas más adineradas paguen una proporción mucho menor de sus ingresos en impuestos federales que el resto de nosotros”.
La experta también señaló que Trump “rompió con un precedente de largo tiempo” al negarse a revelar sus detalles fiscales y financieros.





