Mark Kelly: “El ejército no necesita más testosterona, sino un mejor liderazgo”.

Mark Kelly cuestionó el plan de Pete Hegseth para evaluar testosterona en militares y advirtió que la medida no mejora la preparación de las tropas.

La Opinión.

El senador Mark Kelly, demócrata por Arizona y excapitán de la Marina, lanzó críticas contra la nueva iniciativa del secretario de Defensa Pete Hegseth para incorporar pruebas de testosterona en los controles médicos periódicos de los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Durante una entrevista en el programa The Briefing with Jen Psaki de MS NOW, Kelly afirmó que el problema del Ejército no está relacionado con los niveles hormonales de sus integrantes, sino con la forma en que se toman decisiones dentro del Pentágono.

“El ejército estadounidense no necesita más testosterona; necesita un mejor liderazgo”, declaró el legislador.

Kelly incluso pidió al presidente Donald Trump retirar a Hegseth del cargo, al considerar que algunas de sus decisiones pueden afectar a los miembros del servicio militar.

La propuesta del Pentágono incluye pruebas para militares mayores de 30 años.

La iniciativa impulsada por Hegseth establece que los integrantes de las Fuerzas Armadas mayores de 30 años sean evaluados para conocer sus niveles de testosterona como parte de sus revisiones médicas. El secretario de Defensa explicó que aquellos que presenten niveles bajos podrán optar por recibir terapia de reemplazo de testosterona (TRT), un tratamiento utilizado para atender deficiencias hormonales cuando existe una indicación médica.

Hegseth aseguró que la medida busca ofrecer apoyo médico a los militares y mantener sus capacidades físicas durante su servicio. “Esta iniciativa no se trata de mejoras artificiales; se trata de restaurar y optimizar sus capacidades naturales, proteger su longevidad y asegurar que cuenten con la base biológica necesaria para seguir luchando”, afirmó.

Senadores demócratas cuestionan la falta de respaldo científico.

La propuesta también generó preocupación entre varios legisladores demócratas, quienes enviaron una carta a Hegseth para expresar dudas sobre la aplicación generalizada de estas pruebas. Entre los senadores que firmaron el documento se encuentran Richard Blumenthal, de Connecticut; Mazie Hirono, de Hawái; Gary Peters, de Michigan; Elizabeth Warren, de Massachusetts; y Ruben Gallego, de Arizona.

Los congresistas señalaron que el Departamento de Defensa no ha presentado estudios que demuestren que evaluar los niveles de testosterona en todos los militares mayores de 30 años mejore la preparación de las tropas. También pidieron explicaciones sobre los costos y los posibles efectos secundarios asociados con la implementación del programa.

Expertos advierten sobre posibles efectos del tratamiento hormonal.

Aunque la terapia de reemplazo de testosterona puede ser útil para personas con una deficiencia comprobada de la hormona, especialistas médicos han advertido que su uso sin una evaluación adecuada podría generar riesgos. Entre los posibles efectos señalados se encuentran problemas cardiovasculares y una reducción en el recuento de espermatozoides, lo que podría afectar la fertilidad de algunos miembros de las Fuerzas Armadas.

Los expertos también han advertido sobre la posibilidad de diagnósticos excesivos si se convierte una prueba hormonal en un procedimiento rutinario para una población amplia.

El debate enfrenta salud militar, ciencia y política.

Para Hegseth, la medida representa una forma de brindar mejores herramientas médicas a los militares y no implica obligar a ningún integrante de las Fuerzas Armadas a recibir tratamiento.

El secretario de Defensa sostuvo que la terapia dependerá de la decisión individual de cada miembro cuando los resultados indiquen niveles bajos de testosterona. Sin embargo, Kelly y otros demócratas consideran que el Pentágono debe demostrar primero que la política tiene beneficios reales antes de aplicarla a gran escala.