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Un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mató a balazos a inmigrante mexicano carente de estatus legal que supuestamente se puso agresivo cuando iba a ser detenido en Houston, Texas.

De acuerdo con un comunicado emitido por la agencia, el incidente se produjo cerca de las 7 am durante un intento de arresto en un control de tráfico.

Presuntamente, el sujeto identificado como Lorenzo Salgado Araujo se negó a cooperar con las autoridades durante un operativo de control migratorio y consciente de que se encontraba en territorio estadounidense en situación irregular se rehusó a detenerse para ponerse a disposición.

En lugar de ello asumió una conducta violenta que puso en riesgo la integridad de un agente federal.

“Según la información que estamos recibiendo, embistió un vehículo policial del ICE, se negó a obedecer múltiples órdenes verbales y utilizó su vehículo como arma en un intento de atropellar a un agente del ICE, lo que provocó que nuestro agente disparara su arma en defensa propia”, indica parte de la misiva.

El inmigrante falleció minutos después sin alcanzar a recibir atención médica y su muerte hizo recordar a Renee Good y Alex Pretti, dos estadounidenses que también recibieron disparos de agentes del ICE en incidentes separados surgidos en Minneapolis a principios de este año.

Con el objetivo de aclarar la muerte de Salgado Araujo, la oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Houston se encuentra investigando por separado “la posible agresión a un agente federal de la ley”.

Sylvia García, congresista demócrata por Texas, pidió a través de una publicación en redes sociales conservar todas las grabaciones y demás pruebas para revisarlas detenidamente antes de emitir una versión oficial de lo que ocurrió en uno de los distritos que ella representa.

Juan Proaño, director ejecutivo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) señaló a través de otra misiva que el inmigrante muerto se encontraba en proceso de obtener estatus legal en Estados Unidos.

A fin de esclarecer los hechos, la organización hispana de derechos civiles anunció una recompensa de $5,000 dólares para quien aporte información sobre el caso.