La Opinión.
Las políticas migratorias de Donald Trump están teniendo un impacto que va mucho más allá de los cruces fronterizos irregulares. Un análisis publicado por el Cato Institute señala que las entradas legales a Estados Unidos disminuyeron 2.7 veces más que las irregulares, con base en los datos disponibles hasta febrero de 2026.
Las cifras muestran la magnitud de los cambios: las principales categorías de inmigración legal registraron una reducción de 144,569 entradas mensuales, frente a una caída de 53,128 en las entradas irregulares, según los cálculos del investigador.
En otras palabras, alrededor del 73% de la disminución contabilizada correspondió a vías legales de entrada, no a las irregulares. El dato cuestiona la idea de que las medidas de la administración republicana se concentran exclusivamente en frenar los cruces no autorizados.
Las restricciones alcanzan a familias y estudiantes.
De acuerdo con el análisis, las visas para prometidos y cónyuges de ciudadanos estadounidenses cayeron 61% entre febrero de 2024 y febrero de 2026.
El investigador también señala que las visas de estudiante internacional se encontraban 42% por debajo de los niveles registrados en febrero de 2024. Entre las medidas que identifica están las restricciones por nacionalidad, la suspensión temporal de la emisión de visas durante 2025 y las políticas dirigidas a estudiantes extranjeros.
Estos cambios pueden complicar los planes de quienes buscan estudiar en universidades estadounidenses, reunirse con sus parejas o establecer una vida en el país por las vías autorizadas.
En el ámbito laboral, el panorama tampoco es alentador. El análisis reporta una caída de 78% en las visas H-1B y H-4 respecto a febrero de 2024. Estas categorías permiten la entrada de determinados trabajadores especializados y de familiares elegibles.
La caída de los cruces irregulares comenzó antes.
El texto también pone en perspectiva los resultados que la Casa Blanca atribuye a su estrategia fronteriza. Según la investigación, los arrestos mensuales de la Patrulla Fronteriza en la frontera suroeste ya habían disminuido considerablemente antes del regreso de Trump a la presidencia.
El análisis indica que esos arrestos cayeron 81% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, antes de que Trump asumiera nuevamente el cargo en enero de 2025. Por ello, sostiene que la tendencia descendente no comenzó con las nuevas medidas republicanas.
Sin embargo, las cifras requieren contexto: los arrestos no equivalen necesariamente al número de personas que ingresaron y permanecieron en Estados Unidos. El propio investigador advierte que comparar las entradas irregulares con las legales puede sobredimensionar la primera categoría, porque incluye detenciones de personas expulsadas inmediatamente.
La conclusión de Cato es que el endurecimiento migratorio no solo afecta a quienes intentan cruzar la frontera sin autorización, sino también a personas que buscan ingresar mediante procedimientos legales.





