Isaías se debilita, pero deja a más de 900,000 personas sin luz y amenaza con inundaciones.

Florida, Alabama y Georgia enfrentan apagones masivos, calles inundadas y riesgo de tornados mientras la tormenta avanza tierra adentro.

La Opinión.

El huracán Isaías perdió fuerza después de tocar tierra en Florida, pero sus efectos siguen golpeando al sureste de Estados Unidos. Aunque el sistema se degradó a ciclón postropical, los fuertes vientos, las lluvias intensas y las inundaciones mantienen en riesgo a varias comunidades, mientras cientos de miles de hogares y negocios continúan sin electricidad.

De acuerdo con un reporte de Associated Press, más de 911,000 clientes quedaron sin suministro eléctrico en Florida, Alabama y Georgia tras el paso de la tormenta. La cifra corresponde al último balance citado por la agencia y puede variar conforme avanzan las reparaciones.

Isaias tocó tierra cerca de Destin, en la costa del Golfo de Florida, como un huracán de categoría 2. Después avanzó hacia Alabama y perdió intensidad rápidamente, aunque dejó carreteras inundadas, árboles caídos y cables eléctricos derribados.

En algunas localidades, las condiciones obligaron a cerrar caminos y dificultaron los desplazamientos. Las autoridades pidieron a la población evitar las calles afectadas y mantenerse atenta a los avisos de emergencia.

Isaías pierde fuerza, pero mantiene el peligro.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) informó que los vientos sostenidos del sistema descendieron a aproximadamente 35 millas por hora, equivalentes a unos 56 kilómetros por hora. Sin embargo, las ráfagas y las precipitaciones todavía pueden provocar daños.

Los pronósticos citados por la misma agencia anticipaban acumulaciones de entre 10 y 20 centímetros de lluvia en sectores del sur de Alabama, el noroeste de Florida y el suroeste de Georgia, con cantidades mayores en algunas zonas.

El peligro también incluye inundaciones repentinas y posibles tornados en partes del Panhandle de Florida, Georgia y las Carolinas. Por ello, el debilitamiento de Isaías no significa que la emergencia haya terminado.

El impacto sobre la infraestructura eléctrica es una de las principales consecuencias del temporal. Las cuadrillas tendrán que trabajar para restablecer el servicio mientras evalúan los daños provocados por los árboles y las líneas caídas.