Casa Blanca acusa que China utiliza a México como puente para enviar componentes vehiculares.

Según el principal asesor para el comercio y la industria manufacturera de Washington, los autos fabricados en el país contienen cada vez más partes asiáticas.

Latin Us.

Los vehículos que se ensamblan en México y luego son exportados a Estados Unidos como parte del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) contienen cada vez más componentes chinos, acusó la Casa Blanca este martes.

De acuerdo con una columna del medio estadounidense The Hill, se detalló que el gobierno de Donald Trump señala los componentes chinos buscan hacerse pasar como fabricados en Norteamérica.

La acusación está realizada por Peter Navarro, el principal asesor de la Casa Blanca para el comercio y la industria manufacturera, quien señaló que China usa a México para “blanquear” sus componentes para introducirlos al mercado estadounidense.
“Se suponía que el T-MEC aumentaría el contenido estadounidense. Sin embargo, el ensamblaje en México se ha convertido cada vez más en un ‘trampolín’ para que componentes de China y de otros países puedan filtrarse al mercado estadounidense”, dijo Navarro al medio.

Según sus dichos, China no necesita exportar vehículos ensamblados a puertos de Estados Unidos.

“En su lugar, ellos pueden enviar componentes electrónicos, baterías, imanes, semiconductores, sensores, pantallas y subconjuntos a México y ahí estos pueden transformarse, integrarse y enviarse hacia el norte dentro de vehículos que son nominalmente ‘de Norteamérica“, criticó.

En ese sentido, Navarro celebró la decisión de Toyota de mover su fábrica de ensamblaje, que lleva dos décadas en Baja California, para pasar a ubicarse en Texas.

“El ‘blanqueo’ de contenido (chino) puede ser escondido dentro de un parque industrial de Tijuana, pero es mucho más difícil y mucho más costoso hacerlo en el condado de Bexar”, dijo al respecto.

El T-MEC establece un mínimo de 75 % de contenido regional para que un automóvil pueda beneficiarse del arancel en la región, estableciendo además que el 40% del vehículo deba ser fabricado en países de altos salarios.