La Opinión.
Después de someterse a votación, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley respaldado por el presidente Donald Trump que haría al horario de verano permanente en todo el territorio estadounidense.
Con amplio apoyo bipartidista, los congresistas votaron 308-117 a favor de la denominada Ley de Protección de la Luz Solar.
Los detractores de la propuesta fueron 95 demócratas a quienes se unieron 22 republicanos, pero dicha cantidad resultó insuficiente y ahora les tocará el turno a los senadores.
La ley señalada es una iniciativa presentada por los republicanos Rick Scott, senador por Florida y Vern Buchanan, miembro de la Cámara de Representantes por el 16° distrito congresional del “Estado del Sol”.
“Los floridanos y los estadounidenses de todo el país están cansados del cambio de hora bianual, y la evidencia demuestra claramente que el horario de verano permanente puede mejorar la salud pública, reducir los accidentes de tráfico, disminuir la delincuencia y fomentar las actividades al aire libre. Poner fin al cambio de hora es una reforma de sentido común que mejorará la vida cotidiana de millones de estadounidenses”, escribió Buchanan en mayo.
En contraparte, su correligionario de partido, Tom Cotton, senador por Arkansas, advirtió que la medida “retrasaría los amaneceres invernales y eso implica modificar el horario escolar para no exponer a los niños que acuden a los centros de enseñanza.
“Los niños tendrían que ir caminando a la escuela en la oscuridad total o las escuelas tendrían que retrasar el horario de inicio de clases”, expreso minutos previos a la votación en la Cámara.
Asumiendo una posición completamente opuesta, Frank Pallone Jr., representante por Nueva Jersey y también principal demócrata del Comité de Energía y Comercio, respaldado el proyecto de ley.
Aunque en 2022, el Senado aprobó por unanimidad una medida similar, la propuesta se quedó estancada en la Cámara de Representantes.
Cabe señalar que, desde la Primera Guerra Mundial, el gobierno estadounidense optó por adelantar sus relojes durante el verano con el objetivo de tener más luz por la tarde y ahorrar electricidad. Sin embargo, tras finalizar el conflicto bélico se revirtió la iniciativa energética.
Posteriormente, en 1966, se aprobó una ley mediante la cual prácticamente se estandarizó el cambio de hora en la mayoría del país sólo dejando fuera a lugares como Hawái y Arizona, así como los territorios estadounidenses de Puerto Rico y las Islas Vírgenes.





