El reinado de impunidad de ICE y CBP.

Es probable que prevalezcan la falta de transparencia y de rendición de cuentas en los casos de Lorenzo Salgado Araujo y Johan Sebastián Durán Guerrero.

La Opinión.

La foto de Lorenzo Salgado Araujo frente a su pastel de cumpleaños número 52 provoca no solo tristeza por una vida tronchada viciosamente y una familia marcada por su muerte a tiros por un agente de ICE el 7 de julio. Produce también ira y frustración saber que, como en otros casos, comienzan las versiones encontradas, y es probable que la falta de transparencia y de rendición de cuentas prevalezcan otra vez.

Seis días después, el 13 de julio, en otro incidente muy similar, un agente de ICE mató en Maine a Johan Sebastián Durán Guerrero, inmigrante colombiano de 25 años de edad, padre de una niña de 3 años que presenció su muerte, esposo, y portador de permiso de trabajo.

Por estos días, una detención de ICE puede ser una sentencia de muerte sobre todo si eres o luces latino.

La administración Trump ordenó suspender temporalmente la mayoría de los operativos de detención de vehículos para “reentrenar” a sus agentes como si eso cambiara la cultura de violencia que prevalece cuando se imponen cuotas de 2,000 detenciones diarias a agentes pobremente entrenados, pero expertos en el uso de perfil racial, y sin respeto al debido proceso de ley.

Salgado Araujo fue baleado por un agente de ICE en Houston, Texas, cuando manejaba la camioneta de su negocio de construcción para recoger a tres de sus empleados. Ahora se sabe que no era buscado por ICE para su detención, al igual que Johan, aunque en principio se indicó que lo eran, como si ser el objetivo de una detención suponga que deban matarte a tiros.

Esos agentes en vehículos no identificados alegan que al no seguir instrucciones y tratar de huir, Salgado Araujo “utilizó su vehículo como arma” para tratar de atropellar a un agente que le disparó mortalmente “en defensa propia”.