La Opinión.
Donald Trump aseguró este miércoles que el proceso de “desnuclearización” de Irán marcha “bien”, pese a los recientes ataques estadounidenses contra objetivos iraníes y a la falta de avances visibles en las conversaciones indirectas celebradas en Doha.
Antes de abordar el avión presidencial rumbo a Dakota del Norte, Trump declaró ante periodistas que “El proceso de desnuclearización de Irán avanza bien. Han mantenido reuniones muy buenas y ya veremos. Los golpeamos con mucha fuerza durante tres noches, pero nos llevamos muy bien”.
Las declaraciones se producen después de una nueva ronda de contactos técnicos entre delegaciones estadounidenses e iraníes en la capital catarí, mediadas por Catar y Pakistán. Según Reuters, las conversaciones se centraron principalmente en la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz y en mecanismos para mantener el alto el fuego alcanzado tras semanas de escalada militar.
La Casa Blanca ha mantenido una estrategia dual hacia Teherán, con presión militar y negociación indirecta. En los últimos días, Estados Unidos realizó ataques contra instalaciones iraníes relacionadas con misiles, drones y sistemas de radar costero, en respuesta a incidentes vinculados al tránsito marítimo en el Golfo.
Pese a ello, Trump insistió en que la relación bilateral atraviesa una etapa menos tensa. “Nos estamos llevando muy bien”, afirmó, y agregó que Irán “ha avanzado mucho”.
Sin embargo, las mismas conversaciones de Doha concluyeron sin un acuerdo amplio sobre el programa nuclear iraní, con mensajes contradictorios. Trump sugirió que Irán había solicitado el encuentro en Catar, mientras que funcionarios iraníes negaron esa versión y sostuvieron que los contactos forman parte de un mecanismo ya acordado.
La administración Trump sostiene que su objetivo es impedir que Irán obtenga armas nucleares. El presidente ha repetido en semanas recientes que Teherán “no va a tener un arma nuclear” y que su programa debe ser desmantelado mediante un acuerdo o, en su defecto, mediante presión más severa.
No obstante, analistas y organismos internacionales han señalado que, aunque las operaciones militares han afectado instalaciones iraníes, no existe evidencia pública concluyente de que el programa nuclear haya sido completamente eliminado.





