Según el sondeo, 29% de los hispanos de Texas identifica la economía como el principal asunto que influirá en su voto, frente a 15% que menciona la inmigración y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El cambio resulta especialmente relevante en una zona donde Trump consiguió avances importantes en 2020 y volvió a aumentar su respaldo en 2024. La encuesta encontró además que 18% de los hispanos que votaron por Trump en 2024 ahora desaprueba su gestión.
EFE recogió el testimonio de Juventino Garza, un jubilado de Donna que votó por Trump en 2024 y que ahora expresa decepción por su situación económica.
“Pensé que iba a hacer algo bueno, un cambio”, contó Garza a la agencia. Según explicó, antes recibía unos $2,700 cada dos semanas y actualmente dispone de alrededor de $1,300 mensuales para medicamentos y otros gastos. “No la hago. Todo está caro”, lamentó.
Vance y Talarico llevan mensajes distintos.
En Harlingen, Vance participó en un mitin para respaldar al republicano Eric Flores, quien busca el escaño del distrito 34 frente al demócrata Vicente González. El vicepresidente defendió las políticas económicas de la administración Trump y también centró parte de su discurso en la frontera. Associated Press informó que Vance reconoció que existen personas frustradas por el ritmo de los avances, aunque atribuyó los problemas económicos a la situación heredada de la administración anterior.
Talarico, por su parte, participó en una conversación organizada por el United States Hispanic Business Council en la Universidad de Texas del Valle del Río Grande. El evento abordó asuntos como el costo de vida, salud, empleo y acceso al capital para pequeños negocios.
Sobre inmigración, Talarico ha defendido ampliar las vías legales para trabajadores y establecer un camino a la ciudadanía para quienes llevan años en Estados Unidos y cumplen los requisitos legales.
La disputa también alcanza al Senado, donde Talarico enfrenta al republicano Ken Paxton. La encuesta de Cook Political Report y TelevisaUnivision muestra que, entre los votantes hispanos de los distritos 15, 28 y 34, los demócratas registraban 53% frente a 39% de los republicanos en la pregunta sobre preferencia partidista para el Congreso.
Con las elecciones de noviembre acercándose, el sur de Texas vuelve así a ocupar un lugar estratégico, mientras ambos partidos intentan conectar con votantes preocupados no solo por la frontera, sino también por cuánto cuesta vivir y llegar a fin de mes.