Secretario de Defensa eleva a $37,500 millones el costo de la guerra con Irán y pide más fondos al Congreso.

Hegseth acudió al Comité de Asignaciones del Senado para respaldar el presupuesto de defensa de $1.5 billones, y solicitar unos $70,000 millones adicionales.

La Opinión.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó este martes que la guerra contra Irán ha costado hasta ahora $37,500 millones de dólares, una cifra que representa un incremento de $8,500 millones respecto a la estimación presentada por el Pentágono a principios de mayo. El aumento del gasto ocurre mientras el conflicto, iniciado el 28 de febrero, se prolonga más de lo previsto y continúa generando presión política y presupuestaria en Washington.

Durante una comparecencia ante el Comité de Asignaciones del Senado, Hegseth defendió la estrategia militar del presidente Donald Trump y pidió a los legisladores aprobar un presupuesto de defensa de $1.5 billones de dólares, además de cerca de $70,000 millones de dólares adicionales para financiar las operaciones relacionadas con la guerra.

La audiencia estuvo marcada por protestas de manifestantes que interrumpieron en varias ocasiones la exposición del secretario de Defensa, así como por cuestionamientos de senadores republicanos y demócratas sobre el rumbo del conflicto y el creciente costo económico y humano de la campaña militar.

Hegseth sostuvo que China y Rusia continúan respaldando a Irán en distintos niveles, facilitando algunas de sus actividades, y afirmó que el gobierno estadounidense considera que cuenta con la autoridad legal necesaria para mantener las operaciones militares sin requerir una nueva autorización del Congreso.

Senado cuestiona la estrategia y el aumento del gasto militar.

Uno de los momentos más tensos ocurrió durante el intercambio entre Hegseth y el senador demócrata por Michigan, Gary Peters, quien criticó la ausencia de una estrategia clara para alcanzar una victoria en el conflicto.

Peters recordó que el estrecho de Ormuz permanece cerrado, que los precios de la gasolina han aumentado y que soldados estadounidenses continúan perdiendo la vida, por lo que cuestionó qué beneficios concretos ha obtenido Estados Unidos tras meses de enfrentamientos.

Hegseth rechazó que la guerra pueda calificarse como un fracaso y respondió que esa descripción desacredita el sacrificio de los militares desplegados en la región. Sin embargo, Peters replicó que quienes han fallado son los dirigentes civiles y militares encargados de conducir la estrategia, al considerar que las tropas enfrentan riesgos crecientes sin un objetivo claramente definido.

La principal demócrata del comité, la senadora Patty Murray, también expresó preocupación por el rumbo del conflicto y advirtió sobre el riesgo de que Estados Unidos quede atrapado en otra guerra prolongada en Oriente Medio.

Crecen las bajas estadounidenses y la presión sobre la Casa Blanca.