Miedo al ICE no detiene a inmigrantes de asistir a celebraciones por Semana Santa.

Aún con temor, muchos aseguran que acudirán a la Iglesia en esta fecha de suma importancia para la comunidad católica.

La Opinión.

Apunto de iniciar la Semana Santa, muchos feligreses católicos se mantienen cautelosos en cuanto a ir a sus parroquias a las celebraciones litúrgicas.

Diana Patricia Sarabia, una madre guatemalteca, quien lleva 38 años viviendo indocumentada en California, dice que ya no va a misa como lo hacía antes de que llegara Trump a la presidencia.

“Ahora voy un domingo sí, y luego falto dos o tres domingos seguidos; y regreso; tenemos miedo de que nos agarren los agentes de migración. He escuchado de que se han metido hasta las iglesias”, dice.

“Imagínense yo ya tengo a nadie en Guatemala, qué voy hacer allá si me deportan. Aquí tengo a mis tres hijos, mis nietos y mi esposo”, comenta.

Diana Patricia, una ama de casa de 60 años de edad, dice que ella usualmente va caminando a la parroquia de San Gerardo en Culver City, que es la que queda más cerca de su casa, y a veces toma el autobús para ir a la Iglesia de San Agustín, que esta a media hora.

“Soy una mujer de mucha fe, pero me da temor que me agarren cuando voy caminando, o en la parada del camión. Tampoco me acerco a los Home Depot, Walmart y Russ. Salgo lo necesario”.