Las zonas costeras de Texas y Luisiana están alertadas por una tormenta tropical mientras un posible huracán se dirige hacia Hawái.

AP.

El Centro Nacional de Huracanes emitió el lunes una advertencia de tormenta tropical para la costa del Golfo de México, desde el área de Galveston y Houston, Texas, hasta las parroquias occidentales de Luisiana.

Hasta el lunes por la tarde, la tormenta estaba clasificada como depresión tropical, una etapa inicial de ciclón tropical con vientos fuertes y tormentas eléctricas sobre aguas oceánicas cálidas. Los meteorólogos prevén que se intensificará hasta convertirse en tormenta tropical el lunes por la noche y tocará tierra en Texas el martes.

Los meteorólogos pronostican entre 7 y 12 centímetros de lluvia en el área metropolitana de Houston, y en algunas zonas podrían llegar hasta los 22 centímetros. Podrían caer más de 10 centímetros por hora, lo que provocaría inundaciones repentinas.

La depresión tropical se encuentra centrada a unos 195 kilómetros (120 millas) al sur-sureste de Morgan City, Luisiana, y a 370 kilómetros (230 millas) al sureste de Port Arthur, Texas, con vientos máximos sostenidos de 55 km/h (35 mph).

Mientras tanto, los restos del huracán Dolly provocaron lluvias y tormentas eléctricas en partes de Haití y la República Dominicana, las Islas Turcas y Caicos y las Bahamas, según informó el centro de huracanes.

En el océano Pacífico, la tormenta tropical Lowell se ubicaba a unos 1260 kilómetros (785 millas) al sureste de Hilo, Hawái, y se desplazaba hacia el oeste con vientos máximos sostenidos de 100 km/h (65 mph). Los meteorólogos indicaron que Lowell podría intensificarse rápidamente hasta convertirse en huracán entre el lunes por la noche y el martes, y alcanzar las cercanías de las islas hawaianas a finales de esta semana.

En otras zonas del Pacífico, el huracán Karina se fortaleció el lunes hasta convertirse en una poderosa tormenta de categoría 4, pero no representa una amenaza para tierra firme, según informaron los meteorólogos.

Karina se ha intensificado rápidamente desde que se convirtió en huracán el domingo, alimentada por las aguas cálidas lejos de cualquier costa. Su centro se ubicaba a unos 1700 kilómetros (1055 millas) al oeste-suroeste del extremo sur de la península de Baja California, en México, y se desplazaba hacia el oeste, con vientos máximos sostenidos de 220 km/h (140 mph), según informó el centro meteorológico.

No había alertas ni avisos costeros vigentes, pero se esperaba que el oleaje afectara a México y probablemente al sur de California. El lunes era posible que el oleaje se intensificara, seguido de fluctuaciones en su intensidad, según informó el centro con sede en Miami.