La Opinión.
A cinco días de llevarse a cabo las elecciones intermedias, Kamala Harris, excandidata a la presidencia, convocó a los ciudadanos inscritos en el padrón electoral para “acabar con la tiranía” a través del voto.
Durante un mitin efectuado en Macon, Georgia, la californiana de 62 años pidió asistir a los centros de votación con el objetivo de renovar el Congreso y de esa manera limitar el poder ejercido por el actual presidente de la nación.
“Sé que, para muchos de nosotros, durante el último año y medio, ha sido difícil. Hemos pasado por un abanico de emociones, desde la ira hasta la tristeza, la depresión, la frustración y la sensación de impotencia y desesperanza, pero la cuestión es esta: ese momento ha terminado.
Cuando nos enfrentamos a una tiranía de este tipo, tiene que llegar un momento en el que activemos el poder del pueblo. Y ese momento es ahora”, expresó.
Hace dos años, la población de Georgia respaldó con su voto el retorno de Donald Trump a la presidencia, pero los resultados de algunas encuestas anticipadas indican que el Partido Republicano podría recibir un voto de castigo.
La apuesta del Partido Demócrata consiste en impulsar la campaña de Keisha Lance Bottoms hasta lograr convertirla en la primera mujer y también la primera afroamericana en gobernar a Georgia.
A la par, se busca que Jon Ossoff logre reelegirse en el Senado, lo cual representaría un paso más hacia la recuperación del control de la Cámara Alta.
Ante el enorme riesgo que significaría para la segunda parte de su administración entregarles a los demócratas el control del Congreso, desde la semana, el presidente Donald Trump visitó Georgia tratando de convencer a los ciudadanos que sus ajustes llevados a cabo en la economía estadounidense eran necesarios y aunque el precio de los combustibles, así como la inflación han estado incrementándose, esto será transitorio.
El punto es que otro factor en contra del partido al frente de la presidencia es la guerra declara a Irán, la cual, después de siete meses, ha tenido un costo cercano a $47 mil millones de dólares sin dar indicios todavía de solucionarse pronto.





