Graham advierte que Trump usaría “fuerza abrumadora” si Irán no reabre Ormuz.

El senador afirma que Trump está listo para actuar si Irán no abre el estrecho, clave para el petróleo mundial, en medio de crecientes tensiones.

La Opinión.

El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, aseguró este sábado que el presidente Donald Trump estaría dispuesto a escalar el conflicto con Irán si no se logra un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial.

Graham afirmó que su postura se basa en una conversación directa con el mandatario. “Tras hablar con el presidente Trump esta mañana, estoy completamente convencido de que utilizará una fuerza militar abrumadora si el régimen iraní continúa bloqueando el estrecho de Ormuz y se niega a una solución diplomática”, escribió en su cuenta de X.

El senador también sugirió que, pese al tono firme, aún existe margen para una salida negociada. Según dijo, el gobierno iraní ha sido debilitado tras recientes acciones militares en la región, lo que podría abrir la puerta a un acuerdo. “Si a estas alturas Irán no tiene claro que el presidente Trump habla en serio, no sé cuándo lo hará”, agregó.

Trump promete desatar un “infierno” sobre Irán.

Las declaraciones de Graham coinciden con un nuevo ultimátum lanzado por Trump. A través de su red Truth Social, el presidente advirtió que Teherán tiene un plazo de 48 horas para reabrir el paso marítimo o enfrentar consecuencias militares directas.

“Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos“, escribió Trump, elevando el tono en medio de una crisis que mantiene en alerta a la comunidad internacional.

El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio global, ya que por esa ruta circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Su cierre, en el contexto del conflicto iniciado a finales de febrero tras ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, ha generado volatilidad en los mercados energéticos y preocupación por una posible escalada mayor.

Trump ya había advertido en días anteriores que, de no cumplirse sus exigencias, consideraría ataques contra infraestructura clave iraní, incluidas plantas energéticas.

Hasta ahora, no hay señales claras de que Irán esté dispuesto a ceder en el corto plazo, lo que mantiene la incertidumbre sobre los próximos movimientos en una crisis que podría tener consecuencias globales.