La Opinión.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitió una nueva regla final provisional que busca ampliar las categorías de personas cuyos hijos nacidos en Estados Unidos quedarían fuera de la ciudadanía por derecho de nacimiento.
La medida apunta a los hijos de determinados empleados de gobiernos extranjeros y representa una expansión de la excepción que durante décadas se ha aplicado principalmente a los hijos de diplomáticos acreditados en territorio estadounidense.
De acuerdo con el DHS, estos niños no estarían sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos para efectos de la ciudadanía bajo la 14ª Enmienda, siempre que ninguno de sus padres sea ciudadano estadounidense.
El cambio es relevante porque la administración del presidente Donald Trump busca llevar esta interpretación más allá del ámbito diplomático tradicional. La propuesta contempla a nacionales empleados por embajadas y consulados, personas que trabajan oficialmente para gobiernos extranjeros y determinados empleados de organizaciones internacionales que cuentan con inmunidad.
Una excepción que ahora busca ampliarse.
Hasta ahora, el tratamiento especial se concentraba en los hijos de funcionarios diplomáticos extranjeros acreditados. El DHS reconoce que su nueva definición de “empleado de gobierno extranjero” es considerablemente más amplia y podría abarcar a personal que anteriormente no quedaba comprendido en esta excepción.
La regla también establece una posible vía migratoria para estos menores. En lugar de obtener ciudadanía estadounidense al nacer, podrían solicitar la residencia permanente legal mediante procesos de inmigración existentes. Si la solicitud fuera aprobada, el estatus podría reconocerse desde la fecha de nacimiento.
El abogado David Bier, director de estudios de inmigración del Instituto Cato, cuestionó la medida. “La norma es deficiente desde el punto de vista legal y constitucional”, declaró Bier.
El especialista argumentó que el DHS no tendría autoridad para determinar por sí mismo que una categoría más amplia de empleados extranjeros está fuera de la jurisdicción estadounidense.
La batalla legal podría continuar.
La propia agencia reconoce que existen litigios en curso relacionados con los esfuerzos de la administración para modificar la aplicación de la ciudadanía por nacimiento. El DHS señaló que la implementación de la regla estará condicionada por una orden judicial en el caso Casa Inc. v. Trump.
Adam Klein, exfuncionario del DHS, señaló a Newsweek que el punto de mayor trascendencia no sería la posibilidad de obtener una tarjeta de residencia, sino la decisión de ampliar la categoría de niños nacidos en Estados Unidos que el gobierno considera que no adquirieron ciudadanía al nacer.
La regla está prevista para publicarse en el Registro Federal el 9 de septiembre y entraría en vigor de inmediato como regla final provisional, mientras la agencia recibe comentarios públicos. Según el documento, no tendría efecto retroactivo sobre quienes hayan nacido antes de su entrada en vigor.





