Trump prepara estrategia de confrontación si demócratas ganan el Congreso; amenaza con ser el “señor veto”.

El anuncio se produce en un momento en que proyecciones electorales, sitúan las probabilidades de que la oposición recupere la Cámara de Representantes.

La Opinión.

El presidente Donald Trump anticipa un escenario de confrontación con los demócratas si su partido pierde el control del Congreso en las elecciones intermedias del próximo martes. El mandatario aseguró que utilizará su facultad constitucional de veto para bloquear las iniciativas de la oposición y obligarla a negociar con la Casa Blanca.

“Supongo que me convertiré en el señor veto. No voy a dejar que lo hagan”, declaró Trump durante una entrevista con Fox News, al referirse a la posibilidad de que los demócratas consigan mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado.

El republicano explicó que su estrategia consistiría en rechazar durante uno o dos meses los proyectos legislativos impulsados por sus adversarios, hasta que ambas partes encuentren puntos de acuerdo. “Ellos enviarán cosas. Ustedes las vetan y, finalmente, después de uno o dos meses de que todas sean vetadas, las tomarán y llegarán a un acuerdo”, afirmó.

Las declaraciones coinciden con las proyecciones electorales que anticipan dificultades para los republicanos. Decision Desk HQ, socio de The Hill, estima que los demócratas tienen 83% de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes, frente a 17% para los republicanos.

En el Senado, la ventaja también favorece a la oposición, aunque la competencia es más cerrada: los demócratas tienen 63% de probabilidades de conseguir la mayoría, mientras que los republicanos cuentan con 37%.

Para recuperar ambas cámaras, los demócratas necesitan obtener cuatro escaños adicionales tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, donde actualmente los republicanos mantienen mayorías de 218-214 y 53-47, respectivamente.

La Casa Blanca prepara un gobierno con mayor poder ejecutivo.

La posibilidad de perder el Congreso también ha llevado a los principales asesores presidenciales a preparar una estrategia para mantener en marcha la agenda de Trump sin depender de la aprobación legislativa. De acuerdo con información de Reuters, desde abril funcionarios como Stephen Miller, subjefe de gabinete, y Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, trabajan con abogados de la Casa Blanca para identificar medidas que el presidente pueda implementar mediante órdenes ejecutivas.

Entre las alternativas figuran nuevos aranceles a importaciones de turbinas eólicas y minerales críticos, restricciones adicionales a visas para trabajadores extranjeros temporales y estudiantes internacionales, así como disposiciones para reducir los costos de construcción y vivienda.

Los asesores también revisan cómo modificar las reglas federales de subvenciones para aumentar la influencia de funcionarios designados políticamente sobre la distribución de recursos públicos. El abogado de la Casa Blanca, Will Scharf, y su equipo analizan qué decisiones puede tomar Trump unilateralmente y cuáles podrían exceder sus facultades constitucionales y enfrentar impugnaciones judiciales.

Los demócratas podrían investigar al presidente y bloquear nombramientos

Una victoria demócrata también abriría la puerta a investigaciones legislativas sobre las decisiones de Trump, sus relaciones con donantes y el posible uso de la presidencia para favorecer intereses personales o políticos.

Legisladores opositores han discutido la posibilidad de organizar audiencias, emitir citaciones y exigir documentos a funcionarios federales.

Además, una mayoría demócrata en el Senado podría bloquear nombramientos judiciales y administrativos del presidente, incluidos eventuales candidatos a la Corte Suprema. Trump ya enfrentó una situación similar cuando los demócratas recuperaron la Cámara de Representantes en 2019. Durante ese periodo utilizó su poder de veto contra iniciativas relacionadas con la emergencia nacional en la frontera con México y las facultades presidenciales para emprender acciones militares.

El analista Nathan Gonzales considera que el mandatario podría continuar gobernando mediante decretos y facultades ejecutivas si pierde las mayorías legislativas. Mientras tanto, la portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, rechazó las versiones sobre una posible derrota republicana y aseguró que la administración seguirá trabajando para fortalecer la seguridad fronteriza, restablecer el orden y mejorar la economía de los estadounidenses.