La Opinión.
Bill Ackman, cuya fortuna supera $9,300 millones de dólares y quien durante muchos años fungió como uno de los donantes más importantes del Partido Demócrata, parece estar decidido en convertirse en uno de sus férreos detractores.
Durante su intervención en el programa Katie Miller Podcast, el gestor de fondos neoyorquino advirtió sobre lo que, bajo su juicio, es una descomposición en marcha al interior de la organización política en la cual creyó por años.
“Creo que el Partido Demócrata está en su peor momento en los 250 años de historia del país. Se ha convertido en algo radicalizado y antiamericano. Dicho sea de paso, hay demócratas de gran valía, senadores y congresistas, pero el partido en sí está en una situación muy delicada”, expuso.
Ackman asegura haber detectado la raíz del problema de los demócratas, el cual considerada no se atreven a resolver por la comodidad que representa para algunos de sus líderes tras años de vivir de la política, relegando a segundo plano los intereses de los ciudadanos a quienes deberían estar representando y como ejemplo citó a Chuck Schumer, líder la minoría en el Senado.
“El problema con las personas que han elegido la política como carrera es que o bien tienen que alinearse con el partido para poder continuar, o bien se enfrentan a primarias.





