La Opinión.
“La información es poder”, dice una expresión popular que aboga para que los ciudadanos se informen durante los procesos electorales y es el principio que destaca la Alianza Nacional para los Nuevos Americanos (NPNA, en inglés) al sugerir a los inmigrantes recién naturalizados a informarse para votar este año.
“La gran tarea de todos nosotros es educar a nuestra comunidad del derecho de votar y cuáles son las maneras de ver cómo es que uno se puede prepararse, por si acaso enfrenta algún tipo de intimidación mientras […] está participando cívicamente en este país”, expuso Nicole Melaku, directora ejecutiva de NPNA en un reporte en vivo organizado por este diario y el Brennan Center for Justice.
Agregó que la organización que representa tiene tres enfoques: educar a la comunidad sobre la obtención de la ciudadanía; educar sobre los derechos cívicos, incluida la participación electoral; además de integrar a aliados en estas campañas de orientación.
Melaku indicó que el proceso electoral del 3 de noviembre es un parteaguas en la política estadounidense, por lo que la NPNA y sus aliados trabajan “para proteger el voto”.
Hay retos particulares para los nuevos ciudadanos, quienes votarán por primera vez, ya que podrían estar en la disyuntiva de participar o no, debido al actual ambiente político en EEUU.
La organización hace recomendaciones básicas: 1) buscar ayuda confiable para registrarse correctamente para votar; 2) verificar que el sistema electoral estatal recibió el registro para votar, y 3) ubicar los lugares de votación, incluidas las locaciones de votación adelantada.
Melaku agregó que los nuevos votantes deben aprovechar el voto temprano –cada estado tiene una fecha específica–, pero informarse de las fechas y procesos en organizaciones como Together We America, Together We Vote o Vote for One.
“Estoy segura que las personas que han estudiado, que se han tomado esa medida de naturalizarse y tomar ese paso, que ya van a tener motivación para al fin votar”, adelantó Melaku. “Entonces yo creo que hemos escuchado que mucha gente que trabaja con esta población estamos preparados para acompañar a la gente en las urnas, para tener muchos voluntarios ahí con ellos, que se sienten seguros y también en áreas donde anticipamos en el país donde va a haber tal vez ese tipo de escenarios de intimidación”.
Cuestionada sobre si en 2026 se espera una participación similar a la de 2024, Melaku reconoció que hay tendencias al alza en ciertos estados, como Arizona, Nevada y Pensilvania, pero que no hay encuestas de salida nacionales que permitan determinar el comportamiento de los votantes.
“Es difícil pedir cuántas personas porque tenemos que ser exit-polling y pedir esos asuntos de quienes fueron votantes recién naturalizados”, indicó.
Agregó que hay al menos 25 millones de votantes naturalizados, que representan casi uno de cada 10 votantes en el país. Melaku insistió en el temor que pueden enfrentar los votantes naturalizados en este momento en EE.UU.
“En esta época de tanto miedo y de tanta intimidación en las redes […] es posible que vamos a tener que activarnos y tener más pasos por cada comunidad y más formas de alcanzar a los votantes”, reconoció.
“La elección más importante de nuestras vidas”.
Melaku dijo que cada año de elecciones, a los votantes se les recuerda que puede ser la elección “más importante” de sus vidas, pero la de noviembre parece cobrar un sentido prácticamente literal.
“Cada ciclo electoral decimos que esto es la elección más importante de nuestras vidas. En este caso sí lo es, hay mucho [en juego] en la línea para nuestras comunidades. La gente hispana, la gente inmigrante, los hijos emigrantes, los bisnietos de emigrantes, los aliados de emigrantes están viendo que sus vidas no han mejorado y también están viendo todo el terror y el daño que este gobierno está haciendo a nuestra comunidad”, lamentó. “Entonces no es solamente un voto que dura un día o que dura un año. Su voto tiene implicaciones para toda una generación”.
Por ello hizo un llamado a que las familias promuevan la participación cívica a través del voto, debido al impacto que tendría su decisión este año que se renueva el Congreso, donde los demócratas requieren cuatro escaños más para el Senado, mientras los republicanos no pueden perder más de dos posiciones en la Cámara.
“Tenemos esta oportunidad para participar con toda nuestra familia, con toda nuestra comunidad con nuestro corazón este noviembre”, agregó Melaku. “No es un voto que tiene un impacto en un año o dos años; tiene un impacto hasta el Corte Suprema, [se decide] cómo vemos recuperar este gobierno, su calidad de vida, el medio ambiente”.
Complicaciones para obtener la ciudadanía.
Según datos de la oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), actualmente hay poco más de 14 millones de personas con Residencia Legal Permanente o Green Card, de las cuales alrededor de nueve millones ya tendrían derecho a obtener la ciudadanía, pero este proceso se ha complicado.
Melaku indicó que las personas que buscan naturalizarse deberán considerar un periodo de entre 16 y 20 meses para concretar su trámite.
“Con estos desafíos que estamos enfrentando en toda la nueva política, recomendamos que cada persona busca asesoría legal, no a bajo costo, a pro-bono, hay muchas organizaciones, por ejemplo, en dos redes de NPNA que ofrecen servicios legales a bajo costo o gratis”, indicó.
Tener asesoría legal facilitará, agregó, a un inmigrante saber si es elegible para aplicar por la ciudadanía, aunque tarde la decisión de USCIS.
“Si tienes un caso bien claro, entonces hay que informarse, es fácil el proceso”, expuso.
USCIS implementó cambios recientes en el proceso de naturalización, como un examen de 120 preguntas, además de modificaciones a la regla de carga pública, la cual podría afectar a personas que obtuvieron ciertas ayudas sociales.
Nota: La información de este artículo fue parte del reporte en vivo realizado con la abogada Kira Romero-Craft, de El Brennan en español.





