EFE.
El Gobierno de México aseguró este martes que no ha identificado un riesgo “específico o inminente” para la población de Mexicali (Baja California, norte), aunque reforzó la vigilancia y el patrullaje tras la alerta emitida por Estados Unidos ante una “posible amenaza” en esta ciudad fronteriza.
El Gabinete de Seguridad informó en una tarjeta informativa que las autoridades mexicanas mantienen comunicación con sus contrapartes estadounidenses para verificar y atender cualquier indicio relacionado con la advertencia.
“Las autoridades no han identificado elementos que confirmen un riesgo específico o inminente para la población”, señaló el organismo.
Como medida preventiva, autoridades federales, estatales y municipales reforzaron el patrullaje y la vigilancia en puntos estratégicos de Mexicali, mientras el Gobierno aseguró que dispone de personal y áreas especializadas de inteligencia e investigación para responder ante cualquier eventualidad.
Horas antes, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, había descartado también una situación de crisis y explicado que la advertencia surgió por información sobre la posible presencia de un grupo delictivo.
“Hubo una alerta de la posibilidad de un grupo delictivo ahí. No estaba asegurada y, pues, con información de sus propias agencias la Embajada de Estados Unidos emitió una alerta”, señaló durante su conferencia de prensa matutina.





