La Opinión.
Marjorie Taylor Greene, exrepresentante por Georgia que terminó peleada con el presidente Donald Trump y distanciada de los republicanos, contempla la posibilidad de crear un nuevo partido político.
Durante una entrevista concedida al programa “Piers Morgan Uncensored”, la ex republicana de 52 años reconoció la opción de buscar aliados para concentrarlos en una organización que priorice las necesidades de los ciudadanos y no los intereses de particulares, como afirma sucede en los partidos políticos que han gobernado al país a lo largo de la historia.
“Creo que hay un grupo de nosotros que, si decidimos unirnos, podríamos lanzar un partido verdaderamente centrado en Estados Unidos que no caiga en las trampas de los demócratas ni de los republicanos, sino que podría reunir a figuras importantes de la derecha y de izquierda”, mencionó.
El planteamiento de Taylor Greene es consolidar su idea a mediano plazo y a expensas de su poder de convocatoria entre ciudadanos deseosos de apostar por una organización política distinta a las actuales.
“Es difícil lanzar un tercer partido, así que la realidad es que esto no es algo que se concrete en un par de ciclos electorales. Este es un movimiento que debe desarrollarse y que llevará tiempo”, subrayó.
Hace unos días, la controversial rubia reconoció estar harta del Partido Republicano por haberse olvidado de cubrir las necesidades de la nación.
“Somos MUCHOS los que estamos absolutamente hartos y no apoyaremos a un partido que traiciona a sus votantes y a su país.
Eso no significa que nos estemos convirtiendo en demócratas. Pero estamos HARTOS del Partido Republicano, que siempre deja a Estados Unidos en último lugar”, escribió en la plataforma X, anteriormente conocida como Twitter.
De hecho, en otra entrevista concedida al sitio Político, ya había abordado la opción de volver a la arena política, pero sin ninguna atadura ideológica.
“Definitivamente me inclino más por definirme como independiente… Todavía no he cambiado. Pero probablemente lo pensaré detenidamente”, exclamó.
El posicionamiento asumido por la georgiana resulta por demás sorpresivo si se toma en cuenta que gracias al impulso republicano logró convertirse en congresista, esto a la par del respaldo otorgado durante meses a la candidatura presidencial de Donald Trump.





