La Opinión.
El reciente fallo de la Corte Suprema que permite al gobierno retirar el Estatus de Protección Temporal (TPS) a cientos de miles de inmigrantes de Haití y Siria ya comienza a generar consecuencias en uno de los sectores más sensibles del país: la atención médica y el cuidado de adultos mayores.
Hospitales, residencias de ancianos, centros de cuidados paliativos y agencias de atención domiciliaria advirtieron que podrían perder a miles de trabajadores con experiencia, lo que agravaría la escasez de personal que desde hace años enfrenta el sistema de salud estadounidense.
Organizaciones del sector aseguran que el problema no es únicamente migratorio. También representa un desafío para millones de pacientes que dependen diariamente de enfermeros, auxiliares, cuidadores y otros profesionales nacidos en el extranjero.
Los sectores que resentirán más el impacto.
Entre los más afectados se encuentran las residencias para adultos mayores, los hogares de ancianos, las unidades especializadas en demencia, los centros de cuidados paliativos y los servicios de atención domiciliaria.





