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El gobierno de Trump planea abrir un centro de retención con capacidad para 528 personas, destinado a familias migrantes y niños no acompañados, junto a un importante centro aeroportuario; con ello, busca agilizar los procesos de deportación.
La ubicación en Alexandria, Luisiana, eliminaría los problemas logísticos derivados de tener que trasladar a niños desde hogares de acogida y albergues de todo el país sin contar con un lugar donde alojarlos durante los preparativos finales para el vuelo. Tales obstáculos quedaron patentes el año pasado, cuando unos niños guatemaltecos fueron despertados en plena noche y apenas tuvieron tiempo para llegar a Harlingen, Texas, donde aguardaron durante horas en la pista del aeropuerto.
Un juez federal impidió su deportación, pero aquel episodio caótico puso de manifiesto los desafíos que enfrentan las autoridades al carecer de instalaciones para alojar a familias y niños cerca del aeropuerto. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) denomina a la instalación de Alexandria “área de preparación” —y no centro de detención— y afirma que las personas permanecerían allí solo unos pocos días, como máximo.
Sin embargo, varios defensores de los derechos de los inmigrantes expresaron su preocupación de que los niños pudieran permanecer retenidos en la nueva instalación durante semanas o meses, tal como ha ocurrido en otros centros federales de retención migratoria. Estos defensores también cuestionan la supervisión y señalan que la instalación supone un cambio en la forma en que el gobierno gestiona la situación de estos niños.
“Es una expansión del sistema de deportación de una manera que no habíamos visto antes”, afirmó Leecia Welch, asesora jurídica principal de la organización sin fines de lucro Children’s Rights. “Son muchísimas las cosas que podrían salir mal con esta instalación”.
El ICE ha contratado a una empresa privada de prisiones para gestionar el centro de deportación.
Los niños no acompañados que se encuentran en EE. UU. sin sus padres ni familiares cercanos no son trasladados a instalaciones supervisadas por el ICE. Por el contrario, la ley establece que deben ser puestos rápidamente bajo el cuidado de albergues y programas de acogida familiar autorizados por el estado. Estos centros son gestionados por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Sin embargo, dicha agencia no participa en la operación de las instalaciones de Alexandria, según un portavoz del aeródromo donde se están construyendo.
En su lugar, el centro sería administrado por una división sin fines de lucro de LaSalle Corrections, una empresa privada contratista del sector penitenciario, según Ralph Hennessy, director ejecutivo de la Autoridad del England Airpark. Hennessy señaló que las instalaciones podrían estar operativas tan pronto como en agosto.
Funcionarios del ICE firmaron un contrato a finales del mes pasado para construir el centro en la antigua base militar cercana al Aeropuerto Internacional de Alexandria, situado a unos 280 kilómetros (175 millas) al noroeste de Nueva Orleans, indicó Hennessy.
Funcionaría como un centro de retención de 72 horas para migrantes que aguardan su deportación, según documentos obtenidos por The Associated Press.
Compass Connections, una organización sin fines de lucro con sede en Texas que gestiona albergues para menores inmigrantes no acompañados, había sido seleccionada inicialmente para colaborar en la operación del centro y presentó sus planes durante una reunión pública en febrero.
No obstante, la presidenta de la compañía, Sonya Thompson, declaró la semana pasada a la AP que ya no participaban en el proyecto, sin ofrecer más detalles.
Las autoridades han afirmado que el centro está destinado a familias que optan por la “autodeportación”.
En reuniones públicas de la junta directiva, los responsables del complejo aeroportuario describieron el centro como una “iniciativa humanitaria” para familias que deciden “autodeportarse”. Los defensores de los derechos de los inmigrantes señalan que, en ocasiones, las familias y los menores no acompañados toman esta decisión bajo presión o por desconocimiento de las opciones disponibles.
“Se trata de personas que se ofrecen voluntariamente a regresar a sus países de origen y lo hacen como unidad familiar”, declaró Hennessy a la AP.
El centro se ubicaría junto al mayor centro de operaciones de deportación del país. Más de 4.400 vuelos relacionados con la aplicación de las leyes de inmigración operaron en el Aeropuerto Internacional de Alexandria en 2025, según datos del ICE Flight Monitor, una iniciativa de la organización Human Rights First. Los documentos de planificación del ICE indican que las familias y los menores alojados en el centro “se encuentran bajo custodia legal del ICE y solo pueden ser puestos en libertad por orden de dicha agencia”.
Según los registros, la agencia ha instruido a los contratistas para que no se refieran a las familias alojadas en el centro como prisioneros, detenidos o reclusos. Asimismo, ordenó a los contratistas abstenerse de utilizar barrotes o jaulas durante el traslado de familias y menores no acompañados. La instalación no estará obligada a realizar recuentos de personas y deberá permitir a las familias “llevar su propia ropa”, añadió la agencia.
La empresa privada de prisiones gestiona otros centros de detención del ICE.
LaSalle Corrections, con sede en Luisiana, opera diversas prisiones privadas y centros federales de detención de inmigrantes en todo el sur del país, incluida la instalación conocida como “Louisiana Lockup”, situada dentro de la prisión de máxima seguridad del estado en Angola.
El contratista oficial para el nuevo centro del ICE…





