Senado aprueba proyecto para impulsar la vivienda asequible.

El Senado dio luz verde a un plan bipartidista para ampliar la oferta de vivienda, pero aún debe superar el voto en la Cámara.

La Opinión.

El Senado aprobó este jueves un amplio paquete legislativo destinado a impulsar la construcción de vivienda asequible en Estados Unidos, en un intento por aliviar una crisis inmobiliaria que lleva años presionando a millones de familias. La medida recibió un fuerte respaldo bipartidista: 89 senadores votaron a favor y solo diez en contra.

La propuesta ahora pasará a la Cámara de Representantes, donde enfrentará un camino más incierto. Aunque el proyecto reúne apoyo de ambos partidos en el Senado, algunos sectores conservadores han adelantado que podrían oponerse a partes clave de la iniciativa.

Un raro acuerdo entre republicanos y demócratas.

El proyecto fue impulsado por el senador republicano Tim Scott y la senadora demócrata Elizabeth Warren, dos figuras que rara vez coinciden en la agenda económica. Su alianza refleja la creciente presión política para abordar el aumento del costo de la vivienda en el país.

En los últimos años, el mercado inmobiliario estadounidense ha enfrentado una tormenta perfecta: precios de vivienda disparados, tasas hipotecarias elevadas y una oferta insuficiente de nuevas construcciones. Según diversas estimaciones, el país enfrenta un déficit de alrededor de cuatro millones de viviendas.

Impulsar más construcción.

Uno de los principales objetivos del proyecto es acelerar la construcción de viviendas asequibles, especialmente en zonas rurales y comunidades con menor acceso al mercado inmobiliario.

La legislación plantea reducir retrasos burocráticos en las inspecciones del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE. UU. (HUD) y coordinar mejor las revisiones ambientales con el Departamento de Agricultura (USDA), un cambio que busca agilizar la aprobación de proyectos habitacionales.

El senador republicano Mike Rounds señaló que el plan también moderniza programas de vivienda rural que no se actualizaban desde hace una década. Según advirtió, sin la intervención del Congreso, hasta 400.000 estadounidenses podrían enfrentar aumentos de alquiler o incluso el riesgo de desplazamiento.

Limitar el peso de los grandes inversionistas.

Otro punto que ha generado debate es una sección del proyecto destinada a frenar la compra masiva de viviendas por parte de grandes inversionistas institucionales, en especial de Wall Street.

La medida limitaría la cantidad de casas unifamiliares que ciertos fondos pueden adquirir y exigiría que vendan algunas propiedades de alquiler después de un periodo determinado. El objetivo, según sus promotores, es evitar que las grandes corporaciones superen las ofertas de compradores individuales y encarezcan el acceso a la vivienda.

Un futuro incierto en la Cámara.

Aunque la votación en el Senado representó un inusual momento de cooperación entre ambos partidos, el destino del proyecto aún no está asegurado.

El presidente Donald Trump ha señalado recientemente que su prioridad legislativa se centra más en reformas electorales que en este paquete de vivienda, postura que podría influir en el debate cuando el proyecto llegue a la Cámara de Representantes.