EFE.
El gobierno de Cuba calificó como “ilegales y abusivas” las nuevas sanciones que le ha impuesto este viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dirigidas contra cualquier persona “extranjera o estadounidense” que opere en sectores vitales para el ingreso de divisas en la isla.
“Repudiable pero curioso y ridículo. El gobierno de Estados Unidos se alarma y responde con nuevas medidas coercitivas unilaterales ilegales y abusivas contra Cuba“, escribió el ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, en las redes sociales.
En su orden ejecutiva firmada en esta fecha, Trump indicó que “las políticas, prácticas y acciones del gobierno de Cuba (…) continúan constituyendo una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen total o sustancial fuera de los Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior” de su país.
“No sólo están diseñados para perjudicar a los Estados Unidos, sino que también son repugnantes para los valores morales y políticos de las sociedades libres y democráticas“, añadió.
Las nuevas sanciones del mandatario estadounidense apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.
Según la orden ejecutiva, a cualquier persona o empresa que opere en ellos o haga negocios con el gobierno de La Habana se le aplicará el bloqueo total de sus activos en Estados Unidos.
La Casa Blanca también advirtió que si un banco de otro país facilita una “transacción significativa” para que alguien sancionado en Cuba se enfrentará al cierre de sus cuentas en Wall Street.
Estas sanciones entran en vigor de inmediato “debido a la capacidad de transferir fondos o activos instantáneamente”, que según la administración estadounidense permitiría sortearlas en caso de que existiera una notificación previa.
La decisión de Trump supone un paso más allá en el sistema de sanciones contra la isla, que no sólo se limita a castigar a miembros del gobierno cubano, sino también a ejecutivos, líderes, funcionarios o personas de cualquier nivel. Además, suspenda la entrada a Estados Unidos de cualquier persona relacionada con estos criterios.
Desde enero pasado, Estados Unidos presiona al gobierno de La Habana para que introduzca reformas económicas y políticas. Como parte de esa escalada dispuso un bloqueo petrolero que ha agudizado notablemente la crisis estructural que ya sufría el país caribeño.
La presión se ha intensificado en la última semana con Washington advirtiendo que no tolerará bases militares o de inteligencia de “adversarios” (China) en la isla, mientras La Habana denuncia estos argumentos como “pretextos falaces” para tratar de justificar una posible intervención.





