EFE.
El conflicto comercial en Estados Unidos y Canadá se ha recrudecido un escalón más con la entrada en vigor este martes de una ampliación de los aranceles del 50% que Washington impone desde finales de agosto a bienes procedentes del país vecino.
La medida incorpora nuevos productos canadienses a la lista de mercancías que incurren en un recargo aduanero del 50% de su valor como algunos vehículos de pasajeros de pequeño tamaño, lanchas a motor, muebles de bambú, ratán y plástico laminado o reforzado, colchones, pieles y cueros, tubos y cañerías de aluminio o quesos y otros alimentos.
Esta ampliación fue incluida en una proclamación que el pasado 8 de septiembre firmó el presidente estadounidense, Donald Trump, en respuesta a unos aranceles de represalia que Ottawa activó ese mismo día.
Esos aranceles canadienses del 8 de septiembre eran una respuesta a la medida original decretada por Trump, que, ante la ruptura de las negociaciones entre ambos países, impuso aranceles del 50% a unos 20 mil millones de dólares de importaciones canadienses.
El gobierno canadiense ha acusado a Washington de exigir durante esas negociaciones restricciones sobre la capacidad de Ottawa para proteger y promover la lengua francesa o sobre futuros acuerdos comerciales canadienses y también de querer debilitar progresivamente sectores claves de la economía canadiense, como los del motor, el acero o la madera.
A su vez, está previsto que el próximo 29 de septiembre entren en vigor más represalias estadounidenses, en este caso vetos a la importación sobre bienes canadienses como bebidas alcohólicas, lácteos o motocicletas.
Este mismo fin de semana Trump aseguró que prevé un acuerdo que elimine este intercambio de golpes a nivel comercial “bastante pronto”, ya que consideró que “Canadá tiene muchísimas ganas de cerrar un acuerdo”.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, parece haber acelerado su acercamiento a otras grandes economías como la Unión Europea (UE), aprovechando el amplio respaldo que le están brindando sus conciudadanos en las encuestas.
El martes Carney inicia un viaje a Europa que lo llevará primero a Estrasburgo, donde el jueves pronunciará un discurso ante el Parlamento Europeo y mantendrá reuniones con reprentantes comunitarios.





