La Opinión.
Elon Musk no solo está apostando millones de dólares en la política de Texas, según una investigación de Wire, sus vínculos con los republicanos del estado llevan años construyéndose y hoy vuelven al centro de la polémica, con una carrera al Senado y una contienda por la gubernatura bajo la lupa.
De acuerdo con el medio citado, los registros de la Comisión Federal Electoral muestran que Musk ha donado al menos 158 millones de dólares a super PAC que respaldan la candidatura al Senado de Ken Paxton, fiscal general de Texas. El empresario también expresó públicamente su apoyo al republicano en X, donde advirtió que el destino de Texas y Estados Unidos estaba en juego.
A esa apuesta se suman 5 millones de dólares para la reelección del gobernador Greg Abbott, una aportación que lo convirtió en su mayor donante individual, según documentos de campaña estatales publicados por el medio citado.
El dinero no es el único punto de fricción. Gina Hinojosa, rival de Abbott, acudió a los tribunales para acceder a unas 1,400 páginas de correspondencia entre el gobernador y Musk. Un juez determinó que Abbott había obstaculizado ilegalmente el derecho de la legisladora a revisar los documentos y ordenó entregarlos. Sin embargo, el gobernador apeló y la audiencia quedó programada para el 2 de noviembre, un día antes de las elecciones.
Mientras tanto, James Talarico, rival de Paxton por el Senado, convirtió los antecedentes de sus adversarios en parte central de su campaña. Paxton enfrentó una acusación por fraude de valores, resuelta sin declararse culpable, señalamientos de denunciantes sobre presuntos beneficios a un donante y un juicio político del que salió absuelto.
En un acto en El Paso, Talarico acusó a Musk de intentar comprar el escaño. Se trata de un señalamiento del candidato, no de una conclusión judicial.
Pero la relación entre el magnate y Texas viene de antes. Tesla trasladó su sede de California a Austin en 2021 y SpaceX movió la suya a Starbase en 2024. Desde entonces, también han surgido cuestionamientos sobre investigaciones impulsadas por la oficina de Paxton que involucraron a empresas y organizaciones enfrentadas con Musk.
Entre los casos figuran Twitter, Media Matters y la Federación Mundial de Anunciantes. Esta última fue objeto de una investigación anunciada por Paxton tras una demanda antimonopolio presentada por Musk. Media Matters, por su parte, demandó al fiscal general al considerar que la investigación en su contra fue una represalia.
Las conexiones también alcanzan recursos públicos. Legisladores solicitaron una auditoría tras la asignación de 110 millones de dólares en subvenciones a Starlink. Además, una planta de chips propuesta por Musk recibió una exención fiscal de 1,660 millones de dólares, mientras SpaceX obtuvo alrededor de 30 millones en apoyos estatales.
Con millones de contratos y decisiones políticas en juego, la influencia de Musk en Texas plantea preguntas que van mucho más allá de una elección.





