La Opinión.
La famosa propuesta del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de vender los derechos de organización de las próximas Copas del Mundo sigue generando todavía repercusiones negativas en contra del dirigente suizo al darse a conocer que los jerarcas de la UEFA y de la Concacaf exigieron que abra la cartera para repartir una millonaria cifra del dinero que yace en las arcas de este organismo.
Aleksander Ceferin y Victor Montagliani decidieron enviar una carta formal a los líderes de Asia, África y la Conmebol para pedirles que respalden esta iniciativa de auditar las reservas financieras del máximo organismo del fútbol mundial tras estimar que la institución cuenta con la capacidad de aportar más recursos sin comprometer sus torneos.
El ambicioso plan de los dos vicepresidentes busca que el beneficio se incremente a la espectacular cifra de 2 mil 100 millones de dólares para distribuirse de manera equitativa entre las 211 asociaciones nacionales, lo que significaría que cada país recibiría al menos 10 millones de billetes verdes durante el ciclo que abarca del 2027 al 2030.
Los dirigentes continentales calculan que la oficina de Infantino cerrará su actual periodo con ahorros históricos que rondan los 6 mil millones de dólares, por lo que exigen una revisión independiente con acceso total a los libros contables, argumentando que esos fondos acumulados le pertenecen al fútbol y existen únicamente para servir a este deporte.





