La Opinión.
Abdul El-Sayed, aspirante demócrata al Senado, no se quedó callado y respondió con guante blanco ante los comentarios del presidente Donald Trump exigiendo que sea sometido a un detector de metales si resulta elegido para el Congreso, esto al considerarlo “yihadista”, concepto islámico ligado a la justificación de la violencia armada y el terrorismo con fines políticos y religiosos.
El domingo pasado, durante un mitin de campaña electoral efectuado en el estado de Michigan, el jefe de la nación afirmó que El-Sayed debería ser el único senador obligado a pasar por un control de seguridad antes de ingresar a la Cámara Alta.
Sin presentar ninguna prueba, lo acusó de tener vínculos con “la Hermandad Musulmana”, organización política y religiosa de orientación islamista suní.
“Él sería el único senador que tendrá que pasar por un detector de metales antes de que se le permita entrar al Senado. Quiero que haya un detector de metales para él”, señaló.
Al respecto, durante un evento de promoción a su campaña efectuado en la ciudad de Kalamazoo, Míchigan, el demócrata de raíces egipcias sacó a relucir la relación cultivada por Trump y el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, así como sus afirmaciones carentes de fundamento sobre su presunto triunfo no reconocido en las elecciones presidenciales de 2020.
A partir de ello, El-Sayed le lanzó un reto al magnate neoyorquino a la altura de la exigencia emitida contra su persona.
“Escucha, Donald: pasaré por un detector de metales si tú te sientas para un detector de mentiras. Yo no tengo nada que ocultar, tú tienes mucho que ocultar”, expresó ante la ovación de sus partidarios.
Abdul El-Sayed compite frente al republicano Mike Rogers por un escaño representando a Michigan y los resultados de las encuestas apuntan hacia una carrera muy pareja.
Su lema de campaña central, “Dinero fuera de la política, dinero en tus bolsillos y sanidad para todos”, le ha permitido conectar con un amplio sector de ciudadanos que se habían alejado del Partido Demócrata.
En caso de ganar el próximo martes, el político se convertiría en el primer senador musulmán, lo cual resulta incómodo para los republicanos.





