La Opinión.
Más de 250,000 visas estadounidenses han sido revocadas desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, de acuerdo con cifras difundidas por el Departamento de Estado. El dato marca un nuevo punto en la política de revisión migratoria de la administración y muestra que una visa puede ser cancelada incluso después de haber sido concedida.
Fox News Digital, que obtuvo declaraciones del portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, reveló que el funcionario describió el número como un “hito histórico” y sostuvo que las decisiones sobre visas forman parte de la estrategia de seguridad nacional del gobierno.
¿Por qué se están revocando las visas?
Las cancelaciones abarcan diferentes circunstancias. Entre ellas aparecen violaciones a los términos de una visa, antecedentes relacionados con delitos, fraude, amenazas a la seguridad nacional y acusaciones de abuso de los mecanismos migratorios.
De acuerdo con los datos difundidos, alrededor de 2,300 visas estaban relacionadas específicamente con el llamado turismo de maternidad, una práctica que el gobierno estadounidense ha señalado como un posible uso indebido de las visas de visitante.
También existe otro frente que podría ampliar todavía más la cifra. La administración ha dirigido su atención hacia personas que ingresaron con visas B1 y B2 —turismo y negocios— y posteriormente solicitaron asilo. Reportes recientes señalan que el Departamento de Estado contempla revocaciones que podrían alcanzar a unas 200,000 personas dentro de ese universo.
El argumento de funcionarios de la administración es que algunas personas estarían utilizando el proceso de asilo de una manera incompatible con el propósito de una visa de visitante. Esa interpretación ha sido cuestionada por defensores de los inmigrantes, por lo que no debe entenderse que presentar una solicitud de asilo, por sí mismo, implique automáticamente una revocación.
También alcanzó a funcionarios extranjeros.
La política tampoco se limita a viajeros comunes. Associated Press informó que Estados Unidos revocó las visas de 27 funcionarios, exfuncionarios y familiares de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, en acciones relacionadas con acusaciones de corrupción y otros señalamientos.
El Departamento de Estado ha presentado este tipo de medidas como parte de una estrategia más amplia de seguridad y combate a la corrupción y al crimen transnacional.





