EFE.
La decisión del gobierno de Estados Unidos de prolongar el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford y llevarlo desde Venezuela hasta Medio Oriente como parte del despliegue para un posible ataque contra Irán está generando una situación complicada para los militares de la misión por el tiempo que llevan embarcados y problemas en las instalaciones con las aguas residuales.
Algunos miembros de la tripulación estarían planteándose incluso abandonar las Fuerzas Armadas cuando regresen a Estados Unidos, según informa The Wall Street Journal (WSJ) en un amplio reportaje en el que detalla la situación personal de muchos de los militares en el portaaviones más moderno de la Armada estadounidense.
El Ford, el buque de guerra más grande de la flota estadounidense, zarpó de Norfolk, Virginia, el 24 de junio de 2025 y podría batir el récord de despliegue continuo de la Armada, ya que lleva ocho meses y lo habitual suelen ser seis.
Su misión empezó como despliegue en Europa y luego fue redirigida al Caribe para apoyar las incautaciones de petroleros y la operación para capturar al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo que se produjo el pasado 3 de enero.
A principios de este año, el despliegue se extendió de nuevo, llevándolos de regreso a través del Océano Atlántico hasta Medio Oriente para apoyar el ataque contra Irán.
El Ford cruzó el Estrecho de Gibraltar el pasado 20 de febrero, rumbo al este, según una imagen de satélite obtenida por WSJ.
Varios miembros de la tripulación, un total de 5 mil efectivos, han declarado al diario estadunidense su malestar por el tiempo excesivo de la misión en la que están embarcados.
En concreto, el capitán de navío David Skarosi, comandante del Ford, escribió en una carta replicada por el diario estadounidense el “daño” de la prórroga adicional.
Aunque muchos de los efectivos del Ford son hombres y mujeres jóvenes que echan de menos a sus familias y están empezando a acusar el largo periodo en alta mar, otros consideran que es parte de su trabajo y que saben a lo que se comprometen cuando entran en la Marina.
Además de la carga psicológica por lo prolongado de la misión, fuentes militares alertan también del deterioro de las instalaciones en estos despliegues largos y apuntan a averías o problemas en el mantenimiento.
En este sentido, fuentes citadas por WSJ del portaaviones Ford apuntan a que estarían teniendo problemas con las aguas residuales y señalan problemas con los baños del barco al menos desde el mes de enero.
Sin embargo, y aunque se ha confirmado al menos una queja al día por este motivo, la situación estaría controlada y no afecta al operativo de la misión.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido el tono en los últimos días sobre Irán.
Además, Estados Unidos informó este jueves de que el portaaviones USS Gerald Ford, que ofrece apoyo desde el mar Rojo en el conflicto con Irán, sufrió un incendio que causó heridas a dos tripulantes y ha sido contenido, pero no estuvo relacionado con las tensiones.
“El 12 de marzo, el USS Gerald Ford sufrió un incendio originado en la lavandería principal del buque. La causa del incendio no estuvo relacionada con los combates y está contenida”, dijo el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) en un comunicado.





