Chris Christie arremete en contra de Donald Trump y J.D. Vance por hundir al Partido Republicano.

Chris Christie estalló en contra de Donald Trump y J.D. Vance por los resultados en las elecciones intermedias y exige un cambio de rumbo en su partido.

La Opinión.

Chris Christie, exgobernador de Nueva Jersey, despotricó en contra del presidente Donald Trump y del vicepresidente James David Vance a quienes responsabiliza de haber sumido al Partido Republicano en uno de los peores momentos de su historia.

Durante una entrevista concedida al sitio Politico, el conservador quien acumula dos intentos fallidos por convertirse en candidato a la presidencia exhortó a la cúpula de su partido a reconocer la necesidad de apostar por una política distinta de cara a las próximas elecciones presidenciales, pues de lo contrario volverán a perder en las urnas.

“La era Trump ha terminado. Debemos mirar hacia adelante y ver un nuevo liderazgo en nuestro partido y en nuestro país”, expresó.

Acto seguido, Christie afirmó que apostar por J.D. Vance como aspirante presidencial terminaría produciendo un resultado similar al registrado en las elecciones de mitad de mandato.

“Para mí, el vicepresidente no tiene ninguna credibilidad. Lleva dos años en la Casa Blanca. No le había oído decir ni una sola palabra negativa hasta el miércoles pasado, y se limitó a hablar de la guerra en Irán, que no es el único problema que tenemos aquí”, subrayó.

La derrota experimentada por el Partido Republicano el martes pasado resultó histórica al dejarse arrebatar el control tanto de la Cámara de Representantes como el Senado, además de sufrir derrotas en estados anteriormente considerados bastiones conservadores como son. Texas, Kansas, Iowa, Ohio, Carolina del Norte y Carolina del Sur.

El punto es que desde meses atrás algunos republicanos de renombre como Nikki Haley, Ted Cruz, John Cornyn y Ron DeSantis, advirtieron sobre una urgente necesidad de congraciarse con la ciudadanía, pues la política migratoria, el manejo de la economía y los efectos de la guerra en contra de Irán estaban afectando al respaldo del trabajo en la presidencia y, en caso de no corregirse a tiempo, podrían condenar a su partido a una derrota aplastante.

No obstante, una y otra vez, Donald Trump se negó a contemplar dicho escenario, sin imaginar que sufriría un voto de castigo de dimensiones no registradas en los últimos años, pues diversos analistas coinciden en señalar que la mayoría quienes sufragaron lo hicieron en contra del presidente en turno.