Argentina por el bicampeonato tras épica remontada sobre Inglaterra.

Goles de Fernández y Martínez en la recta final firman una espectacular voltereta para que Argentina derrote a Inglaterra 40 años después de la Mano de Dios.

La Opinión.

Cuarenta años después de la “Mano de Dios” y del “Gol del Siglo”, Argentina sigue siendo más que Inglaterra en una cancha de fútbol. Esta vez fueron la derecha de Enzo Fernández, la cabeza de Lautaro Martínez y, sobre todo, el corazón de un equipo furioso que se comió al rival.

Goles de Fernández a los 85′ y Martínez a lo 92′ voltearon el marcador para un 2-1 por fin libre de controversias arbitrales que envía a los campeones reinantes del fútbol a la final de Nueva York contra España. La ansiada “Finalissima”, el partido cancelado entre los monarcas de UEFA y Conmebol, se ha hecho realidad y será por el máximo trofeo.

Argentina lo hizo con su mejor actuación de este Mundial, asfixiando a los ingleses en su área, lo cual no era sencillo como había quedado claro en otros partidos, sobre todo aquella batalla en la Ciudad de México donde tuvieron inferioridad numérica.

La Albiceleste -que jugó de azul marino, igual que en el mencionado 2-1 del Mundial de 1986- fue paciente y creó muchas oportunidades. La anotación del triunfo, de manera notable, vino precedida de un tiro al poste y un preciso centro de derecha de Lionel Messi, que jugó muy bien para asegurarse de que le queda al menos un partido más de Copa del Mundo, una final contra la selección del país donde edificó su monstruosa carrera.

España dio una cátedra de fútbol en la semifinal del martes contra Francia y fue marcada para ser favorita en la final fuera Argentina o Inglaterra. Sin embargo, tras la demostración de los campeones reinantes en Atlanta, la percepción ahora podría ser distinta. ¿Puede alguien doblegar a esta selección inquebrantable? Está por verse.