La política migratoria de Trump amenaza la jubilación: proyectan $2,152 menos al año por persona.

Un informe advierte que las deportaciones podrían agravar la crisis de la Seguridad Social y encarecer la vida.

La Opinión.

La ofensiva migratoria del presidente Donald Trump podría terminar golpeando el bolsillo de millones de estadounidenses, incluidos quienes nunca han enfrentado un proceso migratorio. Un nuevo informe advierte que, si las políticas actuales continúan, los jubilados podrían recibir en promedio $2,152 menos al año en prestaciones de la Seguridad Social a partir de 2034, una reducción proyectada del 8.6%.

Economic Insights and Research Consulting examinaron las consecuencias económicas que atribuyen a las medidas migratorias del segundo mandato de Trump.

The Guardian informó que la cifra representa una proyección, no un recorte aprobado ni una reducción que ya se aplique a las pensiones. Sin embargo, plantea una advertencia sobre la relación entre la fuerza laboral inmigrante, la recaudación de impuestos y la estabilidad financiera del sistema de jubilación estadounidense.

“Prevemos precios más altos”, dijo Robert Lynch, uno de los autores del informe al diario antes citado. También anticipó pérdidas de empleo, un crecimiento económico más lento y un empeoramiento de la crisis de asequibilidad.

Alimentos y vivienda, bajo presión.

Según el informe, la salida de aproximadamente 1.2 millones de trabajadores extranjeros en los últimos dos años ha contribuido a agravar la escasez de mano de obra en sectores clave. Entre ellas: la agricultura y la construcción, industrias donde los trabajadores inmigrantes desempeñan un papel importante.

Los investigadores compararon los precios de productos con una alta dependencia de esa mano de obra y encontraron incrementos superiores a la tendencia general de los alimentos durante el periodo analizado. La leche entera fresca subió 5.7%, las verduras enlatadas aumentaron 6.3% y las manzanas, 7.2%.

La construcción también enfrenta dificultades. El informe señala que, en los estados más dependientes de trabajadores nacidos en el extranjero, el costo de los nuevos proyectos de vivienda unifamiliar aumentó 10.9% en 2026 frente a los primeros ocho meses de 2024. Además, los permisos para construir viviendas unifamiliares disminuyeron 10.6% a escala nacional desde enero de 2025.

Los efectos pueden extenderse a trabajadores estadounidenses: cuando falta personal para levantar una vivienda, también pueden perder oportunidades los electricistas, plomeros y otros profesionales que participan en el proyecto.

El dinero que sostiene la jubilación.

Otro punto central es la contribución fiscal de los inmigrantes irregulares. De acuerdo con el análisis citado por el medio, aportan alrededor de $26,000 millones anuales en impuestos sobre la nómina destinados a la Seguridad Social, aunque no pueden acceder a esas prestaciones por su situación migratoria.

Si disminuye la cantidad de trabajadores que contribuyen al sistema, la recaudación podría resentirse y aumentar la presión sobre un programa que ya enfrenta desafíos financieros.

Vanessa Cárdenas, directora ejecutiva de America’s Voice, advirtió al periódico que las consecuencias económicas podrían prolongarse: “Apenas estamos empezando a ver los perjuicios de lo que está sucediendo aquí a nivel nacional”.

El informe dejó en claro que no todos los efectos económicos pueden atribuirse exclusivamente a la política migratoria; sin embargo, advierte que mantener el rumbo actual podría agravar problemas que afectan directamente a los hogares: jubilaciones, alimentos, vivienda y empleo.