La Opinión.
Thomas Matthew Crooks, estudiante que hace dos años disparó en contra de Donald Trump y a quien el Servicio Secreto terminó ejecutando, envió mensajes a desconocidos con códigos extraños en los meses previos al atentado.
Judicial Watch, organización sin fines de lucro que promueve la transparencia, la rendición de cuentas y la legalidad en el gobierno, la política y el sistema judicial, obtuvo documentos del Buró Federal de Investigaciones (FBI) relacionados con el ataque del 13 de julio 2024, en Butler, Pensilvania, donde un estudiante de 20 años intentó quitarle la vida a quien actualmente funge como presidente de la nación.
Al parecer, Thomas Crooks sostenía comunicaciones extrañas con personas a quienes todavía no se logra identificar y quienes podrían estar involucrados con el atentado que sufrió Trump terminando herido en su oreja derecha por el rosón de uno de los ocho disparos realizados con un rifle de largo alcance AR-15.
Al responsable de haber burlado la vigilancia del Servicio Secreto se le atribuye haber intercambiado varios mensajes en clave con un “contacto desconocido”, al menos así lo describe el FBI.
Presuntamente, Crooks y la persona con quien se comunicaba hablaban sobre una impresora 3D.
“¿Imprimiste las piezas en 3D?”, cuestionó el “contacto desconocido” en un mensaje.
“Sí, excepto por las aspas del ventilador”, respondió el estudiante, el 9 de febrero de 2023.
El FBI también detectó comunicaciones entre Thomas Crooks y una segunda persona, pero sobre lo que se dijeron entre el 21 de mayo de 2023 y el 3 de enero de 2024, no hay manera de descifrarlo, al menos todavía.
“Hola… Hola rojo… Hola rojo… Hdudhdbdbbd… 7888ejdj… Yolo… Ddodjjf… 890… Hdjd… Djdj… rojo… Sí rojo… Hola… Jhhhuuh… Hhdj… Jjjjjjjjjjjj… Hola rojo… Rojo rojo”, expone el dialogo censurado por los expertos de la agencia federal a cargo de Kash Patel.
Adicional a esto, el FBI descubrió una notificación de la empresa de transporte DHL relaciona con un paquete que Crooks recibió de Hong Kong.
A través de un comunicado, Tom Fitton, presidente de Judicial Watch, le exigió al FBI claridad con la información que ha logrado descubrir a lo largo de más de dos años de investigar a un estudiante que en teoría pasa desapercibido mientras planeaba convertirse en el asesino más famoso de los últimos años.





