Reuters.
El peso mexicano se encaminaba el miércoles a culminar septiembre con su mayor caída mensual desde junio de 2024, presionado por expectativas de un mayor endurecimiento monetario de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La sesión estaba marcada por la divulgación de datos de inflación estadounidense menores a lo esperado, que ofrecieron alivio temporal al mercado, aunque una revisión al alza de la economía mantenía vigentes las apuestas por tasas elevadas durante más tiempo.
Sin embargo, la perspectiva de una política monetaria estadounidense más restrictiva fue mermando el desempeño ante preocupaciones por un menor atractivo del diferencial con los rendimientos que ofrecen los activos mexicanos.
La moneda encontró apoyo momentáneo el miércoles después de que datos estadounidenses mostraran una aceleración menor a la prevista de la inflación en agosto. El índice PCE subió un 3.4% interanual, por debajo del 3.7% esperado por el mercado.
Tras las cifras, operadores moderaron sus apuestas sobre una subida de tasas en octubre, aunque una revisión a un 2.2% del cálculo del PIB estadounidense del segundo trimestre desde el 1.5% estimado anteriormente, mantenía la atención sobre la fortaleza de la mayor economía del mundo.
La bolsa mexicana también operaba con pérdidas. El índice líder S&P/BMV IPC .MXX caía un 1.16% a 64 mil 356.91 puntos y acumulaba en septiembre un descenso del 1.64%.
En el mercado secundario de deuda, el rendimiento del bono gubernamental a 10 años descendía un punto base a un 9.63, mientras que la tasa a 20 años se negociaba en un 10.08%, sin cambios frente a su cierre previo.





