La Opinión.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, lanzó un mensaje directo sobre la política de deportaciones de la administración de Donald Trump y sostuvo que las personas que permanecen en el país después de haber ingresado de forma irregular están expuestas a ser expulsadas.
En la declaración, difundida en video por la cuenta Rapid Response 47 en X, Vance afirmó que quienes se encuentran en Estados Unidos sin una situación migratoria legal están sujetos a deportación y planteó como alternativa que abandonen voluntariamente el país.
“Si estás en el país ilegalmente, estás sujeto a deportación. Por supuesto, preferimos que recojas tus maletas y regreses a casa por tu cuenta —pero estás sujeto a deportación”, dijo Vance.
El vicepresidente añadió una frase todavía más amplia sobre la posición de la administración: “Nadie que haya entrado a los Estados Unidos ilegalmente debería permanecer en los Estados Unidos”.
La declaración llega mientras la Casa Blanca mantiene una política de control migratorio y deportaciones que ha colocado a ICE en el centro de numerosas operaciones en distintas partes del país.
¿Qué implica el mensaje para los inmigrantes?
La frase de Vance describe la postura de la administración, pero no significa que toda persona que haya ingresado de forma irregular sea expulsada de inmediato. Los casos migratorios pueden involucrar procesos, órdenes de remoción, solicitudes de protección y otras circunstancias legales.
Medios como Associated Press han documentado que Vance ha asumido un papel activo en la defensa de la ofensiva migratoria de la Casa Blanca. Durante una visita a Minneapolis en enero de 2026, el vicepresidente pidió a funcionarios estatales y locales cooperar con las autoridades federales y afirmó que el gobierno continuaría con la aplicación de las leyes migratorias.
CBS News también reportó entonces que Vance defendió la colaboración entre las autoridades locales y los agentes federales de inmigración. En esa ocasión sostuvo que una mayor cooperación facilitaría el trabajo de los oficiales y reduciría las tensiones alrededor de las operaciones de ICE.
La postura del vicepresidente tampoco se limita a las personas detenidas en la frontera. Su mensaje se enmarca en una estrategia más amplia de la administración Trump para incrementar la detención y deportación de inmigrantes que, según las autoridades federales, no tienen derecho a permanecer en el país.





