La Opinión.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) puso sobre la mesa un cambio que podría alterar de manera importante lo que ocurre cuando un trabajador extranjero pierde su empleo en Estados Unidos. La propuesta publicada la noche del viernes plantea eliminar el periodo discrecional de hasta 60 días que actualmente permite a ciertos titulares de visas de trabajo permanecer en el país mientras buscan una alternativa migratoria.
El documento oficial fue publicado en el Federal Register bajo el título “Eliminating the Discretionary 60-Day Grace Period”. DHS sostiene que busca volver a vincular de manera directa el estatus migratorio con el empleo o actividad que permitió obtener la visa.
La propuesta alcanza a categorías como H-1B, H-1B1, L-1, O-1, TN, E-1, E-2 y E-3, además de determinados dependientes. Por ahora, se trata únicamente de una propuesta de regla, por lo que el periodo de gracia no ha desaparecido y los trabajadores no tienen que salir del país de manera inmediata por este anuncio.
La cifra que DHS pone sobre la mesa.
Uno de los datos más relevantes aparece en el análisis económico de la propia agencia. DHS calcula que aproximadamente 3,795 trabajadores de estas categorías reciben cada año una nueva petición laboral de un empleador durante el actual periodo de gracia.
El dato se concentra casi por completo en los H-1B: alrededor de 3,765, equivalentes al 99.2% del total estimado por la agencia.
Pero hay otra cifra que puede resultar especialmente significativa para quienes dependen de este mecanismo. DHS encontró que el salario anual medio de los trabajadores H-1B incluidos en ese grupo fue de $131,000 en 2025.
La agencia advierte que algunos de estos trabajadores podrían enfrentar una pérdida de ingresos si, al eliminarse el periodo de gracia, tienen que salir de Estados Unidos, buscar un nuevo empleo y posteriormente regresar con la autorización correspondiente.
DHS también reconoce posibles gastos adicionales, como boletos de avión, transporte, cancelación de contratos de vivienda y otros costos relacionados con abandonar el país antes de lo previsto.
¿Qué pasaría si pierden el empleo?
El cambio propuesto eliminaría la disposición de 8 CFR 214.1(l)(2) que establece actualmente ese periodo de hasta 60 días. En su lugar, DHS plantea que una persona deje Estados Unidos cuando ya no mantenga el empleo o actividad que sustenta su clasificación migratoria, salvo que exista otra autorización legal que le permita permanecer.
La situación sería especialmente relevante para los trabajadores H-1B, porque la propuesta podría reducir drásticamente el tiempo disponible para conseguir un nuevo patrocinador dentro de Estados Unidos.
En un análisis, Forbes destacó el impacto que tendría eliminar este margen para trabajadores altamente calificados y empresas que dependen de ellos. Reuters informó igualmente que el cambio todavía necesita pasar por el proceso de comentarios públicos antes de convertirse en una regla definitiva.
DHS recibirá comentarios públicos sobre la propuesta hasta el 10 de noviembre de 2026. Por ello, el cambio todavía no está vigente y podría modificarse antes de una eventual decisión final.





