Así es el votante latino que puede definir las elecciones de 2026: más joven y cada vez más decisivo.

Cerca de 39 millones de latinos pueden votar en 2026. Son más jóvenes, en su mayoría nacidos en EE.UU. y tienen creciente peso en Texas, Florida y California.

La Opinión.

El electorado estadounidense que llegará a las elecciones legislativas de 2026 es más diverso que el de hace apenas cuatro años. Y ningún grupo explica tanto ese cambio como los latinos. Un nuevo análisis del Pew Research Center, publicado el 10 de septiembre, estima que cerca de 39 millones de hispanos son elegibles para votar este año, frente a unos 33.7 millones en las elecciones de medio término de 2022.

El aumento es de 5.2 millones de potenciales votantes en cuatro años, equivalente a un crecimiento del 16%. Los latinos representan ahora alrededor del 16% de todo el electorado elegible de Estados Unidos, casi el doble del 9% que representaban en 2006.

Pero los números cuentan solo una parte de la historia. El perfil de ese electorado también está cambiando: es más joven, en su mayoría nació en Estados Unidos y cada año incorpora aproximadamente 1 millón de ciudadanos latinos que alcanzan la mayoría de edad.

La mayor parte del crecimiento viene de jóvenes nacidos en EE.UU.

A diferencia de la idea de que el crecimiento del voto latino depende principalmente de nuevas naturalizaciones, los datos muestran otra realidad. Pew calcula que más de 4 millones de hispanos nacidos en Estados Unidos cumplieron 18 años entre 2022 y 2026. Ese grupo explica alrededor del 80% del aumento del electorado latino durante esos cuatro años.

Otro millón aproximadamente se incorporó después de obtener la ciudadanía estadounidense por naturalización. Ese recambio generacional puede tener consecuencias políticas importantes porque estos nuevos votantes crecieron en Estados Unidos y sus prioridades no necesariamente coinciden con las de generaciones anteriores de inmigrantes.

No significa, sin embargo, que exista un único “voto latino”. Diferencias de edad, país de origen familiar, educación, ingresos, religión y lugar de residencia continúan produciendo comportamientos electorales muy distintos.

El votante latino es el más joven entre los grandes grupos electorales.

La edad es probablemente el dato más llamativo del nuevo perfil. La edad media de los votantes hispanos elegibles es de 39 años, frente a 48 años para el conjunto del electorado estadounidense y 52 años entre los votantes blancos.

Además, el 30% de los hispanos habilitados para votar tiene entre 18 y 29 años. Es la proporción más alta entre los principales grupos raciales y étnicos analizados por Pew: entre los votantes negros, es del 22%; entre los asiáticos, del 19%; y, entre los blancos, del 17%.

En el extremo opuesto también aparece una diferencia importante: solo el 14% de los votantes latinos tiene 65 años o más, frente al 28% entre los votantes blancos.

La mayoría de los votantes latinos nació en Estados Unidos.

Otro dato ayuda a entender cómo está cambiando este electorado. El 77% de los hispanos elegibles para votar nació en Estados Unidos, mientras que el 23% son ciudadanos naturalizados.

Eso convierte al creciente electorado latino en una población cada vez más vinculada a experiencias de segunda y tercera generación, aunque cuestiones como inmigración sigan teniendo un peso importante en muchas familias.

La cifra también obliga a diferenciar población latina de electorado latino. Pew estima que solo alrededor del 52% de toda la población hispana de Estados Unidos reúne las condiciones para votar, principalmente porque una parte es menor de edad o no posee ciudadanía estadounidense.

Texas, Florida y California: dónde pesa más el voto hispano.

La influencia electoral latina tampoco está distribuida de manera uniforme. Los datos estatales más recientes disponibles, correspondientes a 2024, muestran que California concentra unos 8.7 millones de votantes hispanos elegibles, la cifra más alta del país.