La Opinión.
Luego de que Abelardo de la Espriella asumió la presidencia de Colombia de manera oficial,el Departamento de Estado (DOS) dio a conocer que pretende destinarle $1,000 millones de dólares a la nación sudamericana con el objetivo de reforzar la seguridad en su territorio y para combatir a los productores, así como a los distribuidores de drogas.
A través de un minucioso plan se contempla iniciar con la erradicación de cultivos de coca ylas operaciones de interdicción de cocaína, así como cerrarles el paso a las finanzas ligadas a organizaciones criminales las cuales ya son consideradas por Washington como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO).
A cambio de ello, la administración Trump se compromete a brindar recursos financieros, tecnológicos y asesoría orientada a recuperar el control estatal de territorios dominados por grupos armados.
A través de operaciones coordinadas con las fuerzas militares y policiacas estadounidenses, desde Washington también ofrece proteger a menores frente al reclutamiento forzoso.
Para Donald Trump, esto representa una buena oportunidad de recomponer la relación de Estados Unidos y Colombia, pues hasta hace unas semanas, todavía con el exmandatario Gustavo Petro al frente del país, los desencuentros en asuntos migratorios y de seguridad eran constantes.
“Con más de 200 años de amistad, la administración Trump espera trabajar estrechamente con el nuevo gobierno para garantizar la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos, Colombia y nuestro hemisferio”, indica un comunicado difundido por el DOS.
En concordancia, Colombia volverá a sumarse al denominado Escudo de las Américas, una iniciativa de seguridad y una coalición político-militar impulsada por el gobierno estadounidense bajo la administración de Trump.
Cabe señalar que, para poder concretarse la oferta de ayuda dirigida al gobierno colombiano, primero resulta necesaria la aprobación del Congreso estadounidense en un momento complejo para la economía.





