Rescatistas buscan llegar a Fabio, el niño que lleva 9 días atrapado bajo los escombros en Venezuela.

El menor se encuentra a aproximadamente seis metros de profundidad entre los restos de la estructura, en la localidad de Caraballeda.

La Opinión.

Los equipos de rescate mantienen una carrera contrarreloj para intentar salvar a Fabio, un niño de nueve años que permanece atrapado bajo los escombros de un edificio de 12 pisos que colapsó tras los terremotos registrados en el estado venezolano de La Guaira.

El menor se encuentra a aproximadamente seis metros de profundidad entre los restos de la estructura, en la localidad de Caraballeda, una de las zonas más afectadas por el desastre. Rescatistas de Venezuela, junto con especialistas internacionales procedentes de El Salvador y Argentina, trabajan de forma ininterrumpida para llegar hasta él.

Para avanzar con seguridad, los equipos han apuntalado con madera distintos sectores del edificio debido al alto riesgo de un nuevo derrumbe. Las labores son extremadamente complejas y los rescatistas han advertido que el operativo podría prolongarse durante varias horas más, ya que cualquier movimiento en falso podría comprometer la estabilidad de la estructura.

Según información de los cuerpos de emergencia, el padre del menor permanece en el lugar siguiendo de cerca las labores de rescate. Las autoridades sospechan que Fabio podría encontrarse junto al cuerpo sin vida de su madre, aunque los equipos no descartan la posibilidad de localizar a otras personas con vida entre los escombros.

La operación cobra un significado especial después del exitoso rescate de Hernán Gil, un vigilante de 43 años que fue localizado con vida tras permanecer ocho días sepultado bajo otra edificación colapsada. Ese operativo, en el que participaron más de un centenar de rescatistas internacionales, renovó la esperanza de encontrar más sobrevivientes pese al paso de los días.

Las labores de búsqueda continúan en distintas zonas afectadas por el doble terremoto que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio y que ha dejado miles de víctimas, heridos y edificios destruidos.

A medida que transcurre el tiempo, las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen, pero los equipos de emergencia mantienen los esfuerzos con la expectativa de lograr otro rescate milagroso.