La Opinión.
El gobierno de Estados Unidos publicó la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, un ambicioso plan federal que combina acciones de seguridad, salud pública y cooperación internacional para enfrentar la crisis del fentanilo y el consumo de drogas.
El documento, elaborado por la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, define una respuesta integral para reducir tanto la oferta como la demanda de sustancias ilícitas. Según el informe, esta estrategia “coordina los esfuerzos del gobierno para reducir la disponibilidad y el consumo de drogas”.
El presidente Donald Trump subrayó la gravedad de la crisis, especialmente por el impacto del fentanilo: “Una de las amenazas más graves para la vida de los estadounidenses hoy es la crisis del fentanilo”, que ha causado “un sufrimiento inimaginable a innumerables familias”.
Guerra frontal contra cárteles y tráfico de drogas.
La estrategia plantea una ofensiva directa contra organizaciones criminales transnacionales. “La era de la contención ha fracasado… perseguiremos a los cárteles, desmantelaremos sus laboratorios y cortaremos sus cadenas de suministro”, señala el informe.
Este enfoque se alinea con acciones recientes del gobierno, como la designación de cárteles como organizaciones terroristas y operativos federales que han logrado decomisos masivos de drogas, como ejemplo, cita que en una operación reciente, autoridades incautaron 900 mil pastillas de fentanilo y realizaron 146 arrestos, reflejando la coordinación entre agencias.





