EFE.
El gobierno suizo anunció este miércoles medidas para endurecer las condiciones bajo las cuales puedan comprar vivienda ciudadanos extranjeros, con el fin de hacer frente a la creciente escasez en el mercado inmobiliario interno.
En primer lugar, propone que aquellos ciudadanos de países que no sean de la Unión Europea (UE) o de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, integrada además de por Suiza por Noruega, Islandia y Liechtenstein) tengan que obtener una autorización de las autoridades para poder adquirir residencias en Suiza.
Además, según el anteproyecto presentado por el gobierno, deberían revender esa vivienda en un plazo de dos años si se trasladan.
También se endurecerían las condiciones de adquisición de locales comerciales por parte de extranjeros, que precisarían también de autorización si no explotaran directamente el establecimiento, y no podrían posteriormente alquilarlos o arrendarlos.

