La Opinión.
Además de los 13 militares estadounidenses muertos en la guerra sostenida en contra de Irán, el Pentágono dio a conocer que, entre los 365 soldados heridos figuran al menos cuatro señalados como mexicanos.
A la cantidad de heridos se agregan otros 63 heridos pertenecientes a la Armada, de los cuales 19 forman parte de la Infantería de Marina y 36 pertenecen a la Fuerza Aérea.
Con respecto a los 13 miembros que perdieron la vida en el cumplimiento del honor, siete pertenecen al Ejército y seis a la Fuerza Aérea.
Estos datos son expuestos en el Sistema de Análisis de Bajas de la Defensa (DCAS) del Pentágono, donde también se hace referencia a otros tres soldados de origen hispano, pero sin especificar la nacionalidad correspondiente de cada uno de ellos.
En el desglose de cifras no se incluyen posibles bajas o heridos surgidos a raíz del derribe de dos aviones militares estadounidenses ocurrido el viernes en territorio iraní.
Dicho incidente ocurrió días después de que el presidente Donald Trump emitió un discurso dirigido a los estadounidenses donde prácticamente decretó un triunfo anticipado frente a la República Islámica al asegurar haber destruido a la armada y fuerza aérea iraní, así como inutilizado a sus misiles dejando paralizado a la milicia rival.
“Me complace decir que estos objetivos estratégicos centrales están casi cumplidos. Durante las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen”, señaló.
Sin embargo, al parecer algo no está marchando como lo planeó el republicano quien incluso se atrevió a fijarle un plazo de 48 horas a las autoridades de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz o de lo contrario
“¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para LLEGAR A UN ACUERDO o ABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ? El tiempo se está acabando: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”, escribió el mandatario republicano en la plataforma Truth Social.
