La Opinión.
Un alto funcionario de seguridad de Irán lanzó una dura advertencia contra el presidente Donald Trump en medio de la creciente tensión por el control del petróleo que transita por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, respondió a las recientes declaraciones del mandatario estadounidense con un mensaje directo publicado en la red social X.
“La nación sacrificada de Irán no teme a sus amenazas vacías”, escribió Larijani. En el mismo mensaje agregó una advertencia dirigida a Trump: “Ni siquiera aquellos más grandes que ustedes pudieron eliminar a Irán. Tengan cuidado de no ser eliminados ustedes mismos”.
Las declaraciones, reportadas por Associated Press, se producen después de que Trump amenazara con fuertes represalias si Irán interfiere en el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde pasa cerca de una quinta parte del comercio mundial de crudo.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump advirtió que cualquier intento de bloquear la ruta energética tendría consecuencias severas.
“Si Irán hace algo que interrumpa el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, será golpeado por Estados Unidos veinte veces más fuerte de lo que ha sido golpeado hasta ahora”, escribió el mandatario.
El presidente también aseguró que Washington cuenta con objetivos militares que podrían ser “fácilmente destruidos”, lo que —según dijo— haría casi imposible que Irán se reconstruya como nación. En su publicación agregó: “La muerte, el fuego y la furia sobre ellos. ¡Pero espero y rezo para que eso no suceda!”.
Tensión energética y temor en los mercados.
Las amenazas se producen en medio de una fuerte volatilidad en el mercado energético tras recientes operaciones militares en la región. Reportes citados por The Hill indican que el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz se ha visto afectado en los últimos días.
De acuerdo con datos de monitoreo marítimo, decenas de embarcaciones —entre ellas petroleros y buques de carga— han quedado varadas o han reducido su paso por la zona, lo que ha incrementado la preocupación por posibles interrupciones en el suministro global de petróleo.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) también ha elevado el tono de las advertencias. En un comunicado citado por Associated Press, la fuerza militar iraní afirmó que no permitirá que “ni un galón de petróleo” llegue a lo que describió como el “lado hostil y sus socios”.
El aumento de la tensión en torno al Estrecho de Ormuz también ha tenido repercusiones en los precios del petróleo y de la gasolina. Analistas advierten que cualquier interrupción prolongada del tránsito en esa vía marítima podría afectar el suministro energético global y presionar los costos del combustible.





