La Opinión.
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, 58 personas extranjeras han muerto mientras permanecían bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o durante operativos migratorios, y 18 eran ciudadanos mexicanos. La cifra significa que los mexicanos representan 31% de los fallecimientos registrados desde enero de 2025, de acuerdo con un recuento de AP.
El dato adquiere mayor relevancia después de que el año fiscal 2026 terminara con 37 muertes bajo custodia de ICE, el número más alto registrado por la agencia en un solo año fiscal, según una investigación publicada por Bloomberg Law. El medio señaló que el incremento ocurre mientras el sistema de detención opera con una población que ha superado los 60,000 detenidos en distintos momentos del periodo.
México cambia la vía diplomática.
La situación también modificó la respuesta del gobierno mexicano. En julio, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que 17 mexicanos habían muerto en casos relacionados con ICE: 14 dentro de centros de detención y tres durante operativos. Para entonces, México ya había enviado 11 notas diplomáticas a Washington para pedir aclaraciones sobre los fallecimientos.
Ante la falta de avances suficientes, México anunció acciones ante autoridades estadounidenses y organismos internacionales. La estrategia contempla presentar denuncias ante fiscalías estatales y el Departamento de Justicia, además de emprender acciones civiles contra compañías privadas que administran centros de detención.
La presidenta Claudia Sheinbaum justificó el cambio de estrategia al señalar: “No podemos hacer caso omiso de los mexicanos que han muerto en operaciones de ICE o que estaban detenidos en estos centros”.
La SRE también informó que México buscaría la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y del alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
La mortalidad creció más que las detenciones.
El aumento de las muertes no puede analizarse únicamente a partir de cuántas personas están detenidas. Un informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights encontró que entre enero de 2025 y enero de 2026 la población bajo custodia de ICE aumentó 77%, mientras que la tasa anualizada de mortalidad se incrementó 138%.
El estudio analizó 39 fallecimientos y documentó problemas relacionados con atención médica, hacinamiento y supervisión. Las organizaciones advirtieron que el crecimiento de las muertes fue desproporcionado frente al aumento de la población detenida.
Bloomberg Law también identificó problemas en los mecanismos de supervisión. El medio reportó que la reducción de personal en la Oficina de Derechos Civiles y Libertades Civiles del Departamento de Seguridad Nacional dejó a esa instancia con menos de cinco empleados, frente a más de 100 anteriormente.
Washington, sin embargo, rechaza que exista un aumento repentino de muertes y sostiene que las personas detenidas reciben atención médica y el debido proceso. Esa posición contrasta con las preocupaciones expresadas por organizaciones de derechos humanos y con el incremento registrado en los fallecimientos.
Para México, el asunto ya dejó de ser únicamente diplomático. Con 18 mexicanos entre las 58 personas extranjeras fallecidas en casos vinculados con ICE, el gobierno busca que las investigaciones determinen responsabilidades y que las familias de las víctimas tengan respuestas sobre las circunstancias de cada muerte.





